TRABAJAR PARA UN FUTURO MÁS PROMETEDOR” Incrementar la inversión en trabajo decente y sostenible

En esta última entrega sobre el informe “Trabajar para un futuro más prometedor”, publicado por OIT, abordamos el tercer eje del programa centrado en las personas propuesto para renovar el contrato social y lograr un futuro del trabajo con justicia social: incrementar la inversión en trabajo decente y sostenible.    

Este eje, directamente relacionado con la Agenda 2030 y su ODS 8, incluye dos prioridades que permitirán orientar las transformaciones que hoy impulsan las nuevas tecnologías, los cambios demográficos y el cambio climático hacia este objetivo:  

1) Transformar las economías para promover el trabajo decente y sostenible, promoviendo inversiones en áreas clave para atender las necesidades que la comunidad global ha priorizado como: 

  • La economía de los cuidados, que podría generar aproximadamente 475 millones de empleos para 2030 dado el envejecimiento de la población mundial.  
  • Las economías rurales, que son especialmente estratégicas para afrontar el cambio climático y requieren acceso a energía limpia, el desarrollo de agricultura sostenible y apropiación de las tecnologías digitales.  
  • La economía creativa, que tiene el potencial de generar empleos de alta calificación, satisfactorios y con bajo riesgo de automatización.  

El informe señala la necesidad de disponer de servicios públicos de calidad y de infraestructuras sociales, digitales y físicas que confronten las desigualdades, sea cual sea el área de inversión económica priorizada por los países.  

Específicamente, se resaltan las redes de transporte, las viviendas, las escuelas e institutos técnicos y servicios, y servicios básicos como agua, energía, saneamiento y atención sanitaria.  

2) Reorientar los incentivos empresariales hacia el bienestar, la sostenibilidad y la igualdad. Para ello, la gobernanza y la conducta empresarial requieren dos cambios:  

  • Por un lado, incentivar a las empresas para que planifiquen y enfoquen sus estrategias con una mirada de largo plazo que les permita centrarse en las personas 
  • Y, por otro lado, ampliar la representación en las empresas de las diferentes partes interesadas para atender los intereses sociales.  

Así mismo, se requieren instrumentos para la inversión responsable, en términos sociales y medioambientales, como marcos normativos adecuados y requisitos de transparencia en la presentación de informes empresariales. En este marco, los sistemas fiscales deberán ser equitativos y fomentar el trabajo decente  

Finalmente, se propone la construcción de tres indicadores que complementen al PIB en la medición de la creación de valor y del impacto de las políticas públicas: un indicador para el trabajo no remunerado realizado en hogares y comunidades; un indicador de externalidades (especialmente las medioambientales) de la actividad económica; y un indicador de distribución y equidad del crecimiento económico.   

Consultar el informe completo aquí: https://www.ilo.org/wcmsp5/groups/public/—dgreports/—cabinet/documents/publication/wcms_662442.pdf 

Navegar por el informe interactivo entrando aquí: https://www.ilo.org/infostories/es-ES/Campaigns/future-work/global-commission#intro 

Descargar el resumen del informe aquí: https://www.ilo.org/wcmsp5/groups/public/—dgreports/—cabinet/documents/publication/wcms_662541.pdf

Imagen de: OIT.

“TRABAJAR PARA UN FUTURO MÁS PROMETEDOR” Aumentar la inversión en las instituciones del trabajo

Serie sobre el informe presentado por la Comisión Mundial sobre el Futuro del Trabajo.

Además de aumentar la inversión en las capacidades, el informe “Trabajar para un futuro más prometedor” publicado por la OIT también llama a aumentar la inversión en las instituciones del trabajo para construir un futuro del trabajo con justicia social.  

La premisa es clara: el trabajo no es una mercancía y las/los trabajadores/as son seres humanos con necesidades, aspiraciones y derechos.  

En este escenario, la misión de las instituciones del trabajo es compensar la asimetría inherente a la relación capital / trabajo, garantizando libertad, dignidad, seguridad e igualdad de oportunidades.  

Para desarrollar las capacidades institucionales, sin las cuales no se podrán desplegar plenamente las capacidades de las personas, se proponen cuatro medidas:   

1) Establecer una garantía laboral universal, que ofrezca protección adecuada a los/as trabajadores/as en equidad y en sintonía con los cambios en la organización del trabajo.  Se recomienda que comprenda: 

  • Derechos fundamentales de los trabajadores: libertad sindical; derecho de negociación colectiva; derecho a no ser sometido a trabajo forzoso, discriminación o trabajo infantil  
  • Condiciones de trabajo básicas: salario vital adecuado; limitación de horas de trabajo; salud y seguridad. 

La garantía laboral universal es un piso de protección, un punto de partida que refuerza la relación de trabajo yendo más allá y que puede mejorarse con medidas más contundentes de bienestar.  

2) Ampliar la soberanía (autonomía) sobre el tiempo, respetando efectivamente los límites de horas de trabajo que a veces se difuminan con las nuevas tecnologías y organización del trabajo. Esto implica, por ejemplo:  

  • Establecer el derecho a la desconexión digital 
  • Implementar medidas de conciliación, especialmente en relación con las responsabilidades del cuidado 
  • Garantizar un mínimo de horas de trabajo (previsibles) que satisfaga las necesidades de trabajadores/as y de empleadores/as 
  • Acordar formas de organización del tiempo de trabajo con flexibilidad y respaldar mejoras de la productividad 
  • Adoptar medidas de compensación por el horario variable y los períodos “de guardia” de quienes trabajan por hora   

Se trata de mejorar el bienestar de trabajadores/as y, a la vez, mejorar la productividad, respetando el tiempo libre o personal de cada uno/a.  

3) Revitalizar la representación colectiva y el diálogo social, como fundamento de la democracia, a través de políticas públicas. Esto, entre otros efectos:  

  • Refuerza la pertinencia y legitimidad de las decisiones adoptadas y los compromisos para su aplicación 
  • Contribuye a la adaptabilidad y resiliencia de empresas, mercados y economías  
  • Impide la orientación de las políticas económicas por parte de pocos actores dominantes  
  • Puede proteger contra la corrupción 

Se recomienda usar los medios digitales para promover y facilitar la organización, así como para forjar alianzas con otros grupos de la sociedad e intercambiar información útil para la incidencia, la negociación y la toma de decisiones.  

4) Tecnología para el trabajo decente y bajo “control humano” porque éstas pueden “liberar” a los/as trabajadores/as o, al contrario, alienarles y frenar su desarrollo. Frente a esto, algunas ideas clave son:  

  • Los robots pueden hacer superflua la mano de obra o ser colaborativos 
  • Las decisiones finales siempre podrán ser tomadas por personas y no por algoritmos 
  • Las tecnologías pueden apoyar la supervisión de las condiciones de trabajo y del cumplimiento de la legislación laboral, así como facilitar la transferibilidad de las calificaciones y protección social  
  • Estas también permiten garantizar el trabajo decente para quienes participan en su producción y aplicación 

Es importante hacer un seguimiento a los impactos de las nuevas tecnologías en el trabajo, vigilar los sesgos que reproducen y adoptar normativas para que éstas aporten a la dignidad de las personas.   

En suma, el informe enfatiza que las instituciones deben fortalecerse y revitalizarse para cumplir el contrato social en medio de las transformaciones que está viviendo el mundo del trabajo.   

Consultar el informe completo aquí: https://www.ilo.org/wcmsp5/groups/public/—dgreports/—cabinet/documents/publication/wcms_662442.pdf 

Navegar por el informe interactivo entrando aquí: https://www.ilo.org/infostories/es-ES/Campaigns/future-work/global-commission#intro

Imagen de: Randstad.

“TRABAJAR PARA UN FUTURO MÁS PROMETEDOR”: Aumentar las capacidades de las personas

Serie sobre el informe presentado por la Comisión Mundial sobre el Futuro del Trabajo

En el informe “Trabajar para un futuro más prometedor” recientemente publicado por la Organización Internacional del Trabajo – OIT, se propone un programa centrado en las personas que nos permita aprovechar el momento actual para construir un futuro del trabajo con justicia social.  

El primer eje de este programa llama a aumentar la inversión en las capacidades de las personas, haciendo un cambio de mirada: en vez de adaptar a las personas a los cambios del mundo del trabajo y sus demandas, debemos aprovechar estas transformaciones para construir un futuro en el que las personas puedan realizarse plenamente y vivir la vida que anhelan. Para ello, se enfatizan cuatro prioridades:   

1) El aprendizaje permanente para todas y todos, reconociéndolo como un derecho universal necesario para que las personas puedan apropiar las nuevas tecnologías y actividades laborales en igualdad de condiciones y a lo largo de sus ciclos de vida. Para consolidar ecosistemas eficaces de aprendizaje permanente que combinen competencias básicas, sociales, cognitivas y específicas se proponen, entre otras, las siguientes acciones:  

  • Establecer un sistema de derechos de formación que permita a trabajadores/as invertir tiempo remunerado en su aprendizaje.  
  • Crear fondos nacionales o sectoriales de formación orientados a quienes trabajan informalmente. 
  • Aprovechar las tecnologías digitales para superar obstáculos de espacio, tiempo y recursos. 
  • Instaurar un marco común de reconocimiento de competencias para que éstas sean transferibles.  
  • Enfocar acciones con jóvenes sin empleo o formación para garantizar su inclusión social.    

Esto implica anticipar las competencias del futuro trabajo para que el aprendizaje permanente sea pertinente y, por supuesto, se relaciona con el acceso universal a una educación de calidad. 

2) El apoyo a las personas en las transiciones, para que afronten los cambios con seguridad y opciones. Atendiendo tanto las transiciones que hacen parte de la vida profesional (escuela / trabajo; maternidad y paternidad; cambios de trabajo; jubilación) como aquellas motivadas por los cambios tecnológicos y demográficos actuales, se proponen, por ejemplo, las siguientes acciones:  

  • Ofrecer programas de empleo y emprendimiento que amplíen las opciones de trabajo decente para jóvenes, brindándoles, a la vez, primeras oportunidades laborales y un aprendizaje profesional de calidad.  
  • Garantizar igual remuneración por un trabajo de igual valor como principio de contratación.  
  • Asegurar la cooperación entre países con población joven y población envejecida para generar trabajo decente para todas y todos.  
  • Apoyar a trabajadores/as de edad avanzada que quieran o deban seguir siendo económicamente activos/as, garantizando, como mínimo, una pensión básica.   
  • Incrementar la inversión en los servicios públicos de empleo, mejorando el acompañamiento directo y el acceso a información para la toma de decisiones.  

Las personas estarán mejor preparadas para afrontar las transiciones si las políticas de trabajo son proactivas, mejoran la empleabilidad, les empoderan y fomentan la seguridad en el empleo y en el desempleo. Para ello, se necesita reforzar el protagonismo del diálogo social y la negociación colectiva en la resiliencia y la adaptación. 

3) Una agenda transformadora para la igualdad de género, que la asuma como imperativo económico y social y acelere la adopción de medidas contra la discriminación y a favor de la igualdad de trato y oportunidades. Algunas acciones propuestas son:  

  • Alentar la participación de los hombres en los trabajos tradicionalmente considerados femeninos, a la vez que se alienta la participación de las mujeres en ámbitos dominados por hombres.   
  • Erradicar la idea de que el trabajo que hacen las mujeres está “subordinado” al que hacen los hombres, o que la lucha por la igualdad de género es un “asunto de mujeres”. 
  • Implementar medidas que llevan a hombres y mujeres a compartir los cuidados y responsabilidades domésticas.  
  • Aumentar la inversión en servicios públicos de cuidados para garantizar un equilibrio entre el Estado y la familia.  
  • Implementar políticas de transparencia salarial que muestren la magnitud de las diferencias salariales basadas en el género y permitan transformarlas.  
  • Garantizar espacios laborales libres de acoso y de violencias.  
  • Elaborar, medir y actualizar herramientas de acción afirmativa, garantizando la rendición de cuentas. 

Esto, potenciando las voces, liderazgos e incidencia de las mujeres en la economía formal e informal y teniendo en cuenta que las tecnologías son útiles para cerrar las brechas de género, pero también pueden perpetuarlas.  

4) Una protección social más sólida y universal desde el nacimiento hasta la vejez, en tanto derecho humano de las y los trabajadores/as y sus familias. En el marco del futuro del trabajo, hay que tener en cuenta, entre otras acciones:  

  • Consolidar un sistema de protección social con capacidad de respuesta, basado en la solidaridad y el reparto de riesgos. 
  • Complementar un piso de protección social con regímenes de seguro social contributivo.  
  • Garantizar una protección social adecuada en todas las formas de trabajo, incluyendo el empleo por cuenta propia, el trabajo en plataformas digitales y el sector informal de la economía.  
  • Modelar sistemas de protección social dinámicos que cobijen a trabajadores/as que se mueven entre trabajos, modalidades, sectores y países, asegurando que derechos y prestaciones son accesibles y transferibles.  

Se trata, en suma, de aliviar la presión actual sobre los sistemas de protección social y garantizar su sostenibilidad prestando apoyo a una sociedad que se mantiene activa a lo largo de la vida de las personas.  

Así mismo, el informe publicado por OIT resalta la necesidad de que todos los países asuman estas prioridades políticas, sin importar su nivel de desarrollo, y el hecho de que los desafíos colectivos exigen respuestas colectivas. Por ello, llama a todos los actores -gobiernos, empleadores/as, academia, trabajadores/as- a cooperar y asumir sus responsabilidades específicas. 

Consultar el informe completo aquí: https://www.ilo.org/wcmsp5/groups/public/—dgreports/—cabinet/documents/publication/wcms_662442.pdf 

Navegar por el informe interactivo entrando aquí: https://www.ilo.org/infostories/es-ES/Campaigns/future-work/global-commission#intro 

Imagen de: Monty Rakusen.

¡Lanzamos el Informe de Emprendimiento Juvenil!

En OIJ reconocemos la oportunidad (y la necesidad) de generar conocimiento en materia de emprendimiento juvenil desde una perspectiva iberoamericana. Es por eso que, con la colaboración de la Agencia Española de Cooperación para el Desarrollo (AECID), Microsoft, Global Entrepreneurship Monitor (GEM), Deusto Business School, la Fundación Santillana y la OISS, hemos elaborado el Informe Iberoamericano de Emprendimiento Juvenil.

El Informe es un ejercicio de investigación y análisis que establece los avances y desafíos en materia de emprendimiento juvenil de los 21 países iberoamericanos, presentando recomendaciones de política pública y un Toolkit para orientar el accionar de las administraciones emprendedoras.

Y… ¡tenemos novedades! El Informe será presentado el próximo 20 de febrero a las 18:00 en el Anfiteatro Gabriela Mistral de Casa América (Paseo de Recoletos 2, Madrid).

La asistencia es completamente gratuita. Te puedes inscribir aquí.

Parlamentos Juveniles

¿Qué son los Parlamentos Juveniles?

Los Parlamentos Juveniles  se proponen como espacios de debate y concertación entre jóvenes, actores gubernamentales y sociales, que serán realizados en el marco de los Parlamentos Nacionales de los países iberoamericanos. El diálogo se desarrollará en torno al reconocimiento y el ejercicio de derechos, teniendo como base el Tratado Internacional de Derechos de las Personas Jóvenes constituido por la Convención Iberoamericana de Derechos y su Protocolo Adicional; y por otro lado, se impulsará la participación efectiva de las personas jóvenes en el ámbito público, así como, se favorecerá la reflexión conjunta sobre las políticas públicas actuales con el fin de promover nuevas iniciativas con enfoque de juventud que impacten en la oferta pública de los estados .

Este programa contribuye al cumplimiento del Pacto Juventud2030, impulsado por el OIJ en acuerdo con los Jefes de Estado y de Gobierno y refrendado en la XXVI Cumbre Iberoamericana (Antigua, Guatemala, 2018), concretamente responde a los acuerdos Nº 7 y Nº 9 de este instrumento regional, donde se especifica el compromiso por:

  • Impulsar la participación de las personas jóvenes en la conducción de los asuntos políticos y en la elaboración de las estrategias nacionales de desarrollo (…)
  • Fomentar la participación de las personas jóvenes en la generación de opinión pública (…)

La convocatoria a las personas jóvenes se realizará en cada país en conjunto con las instancias correspondientes, ya que OIJ tiene previsto acompañar procesos participativos en curso con el fin de sensibilizar, consolidar e implementar los compromisos regionales que orientan las agenda de juventud en Iberoamérica potenciando las particularidades de las y los jóvenes y de los Estados.

“TRABAJAR PARA UN FUTURO MÁS PROMETEDOR” Serie sobre el informe presentado por la Comisión Mundial sobre el Futuro del Trabajo

Introducción

El 22 de enero empezó oficialmente la celebración del centenario de la Organización Internacional del Trabajo – OIT, lo cual le posiciona como el organismo especializado más antiguo de Naciones Unidas. En este marco, OIT impulsa un conjunto de actividades que le permitirán seguir pisando fuerte en el próximo siglo.

Uno de los temas estructurantes de esta celebración y sus preparativos tiene todo que ver con las personas jóvenes: el futuro del trabajo. Porque, como dice OIT, hoy el mundo del trabajo está siendo transformado por diversas fuerzas que necesitamos comprender para responder eficazmente a los desafíos que ello nos dibuja, siempre con un mandato a favor de la justicia social.

Desde esta perspectiva, como abrebocas a lo que sucederá a lo largo del año, hace unos días, en Ginebra, fue presentado el informe de la Comisión Mundial sobre el Futuro del Trabajo, la cual inició su labor en agosto de 2017 y contó con insumos de los diálogos realizados en más de 110 países con gobiernos, empleadores y trabajadores.

Esta Comisión se organizó en torno a seis grupos de trabajo que definen las cuestiones centrales de un futuro del trabajo con seguridad, igualdad y prosperidad: 1) el papel del trabajo para los individuos y la sociedad; 2) poner fin a la persistente desigualdad laboral de las mujeres en todo el mundo; 3) tecnología al servicio del desarrollo social, ambiental y económico; 4) gestión del cambio durante cada fase de la educación; 5) nuevos enfoques para el crecimiento y el desarrollo; y 6) la futura gobernanza del trabajo.

El informe “Trabajar para un futuro más prometedor”, fruto de este escenario, reconoce que los cambios que está viviendo el mundo del trabajo abren innumerables oportunidades para mejorar la calidad de vida, cerrar brechas de género y revertir desigualdades; pero también pueden suponer precisamente lo contrario, si no se toman las medidas adecuadas y en el momento indicado. Algunos desafíos que requieren medidas urgentes son:

  • 344 millones de empleos deberán crearse antes de 2030, además de los 190 millones que son necesarios para incluir a las personas que hoy están desempleadas (64,8 millones son jóvenes).
  • 2000 millones de personas tienen un empleo informal y 300 millones de quienes trabajan viven en pobreza extrema.
  • 2,78 millones de personas mueren anualmente por accidentes de trabajo o enfermedades profesionales.
  • 36,1% de las personas que trabajan lo hacen durante más de 48 horas semanales.
  • 20% menor es la remuneración que reciben las mujeres cunado desempeñan la misma función que los hombres.
  • El 1% más rico de la población mundial ha aumentado el 27% de sus ingresos entre 1980 y 2016, mientras que el del 50% más pobre sólo aumentó un 12%.
  • 53,6% de los hogares tiene acceso a internet (tan solo el 15% en países emergentes).

Para responder a estos desafíos y aprovechar el momento que estamos viviendo, la Comisión enfatiza que es fundamental revitalizar el contrato social, a través de diálogo social y la acción comprometida de gobiernos, empleadores y trabajadores. Específicamente, propone un programa para el futuro del trabajo centrado en las personas, el cual articula y combina tres ejes de actuación:

  1. Aumentar la inversión en las capacidades de las personas para que prosperen en una era digital y libre de emisiones de carbono, lo que supone incidir en el capital humano y también en sus condiciones de vida.
  2. Aumentar la inversión en las instituciones del trabajo para consolidarlas y revitalizarlas, dado que son las piedras angulares de sociedades justas fundamentadas en la formalización del trabajo, la reducción de la pobreza laboral y un futuro con dignidad, seguridad e igualdad económicas.
  3. Incrementar la inversión en trabajo decente y sostenible para dar cumplimiento a la Agenda 2030.

“Trabajar para un futuro más prometedor” es, en suma, un referente fundamental que examina el futuro del trabajo para lograr que en el siglo XXI la justicia social y el trabajo decente para todas las personas sea una realidad. Para ello, llama a cada parte interesada a asumir su responsabilidad en este propósito, adoptando medidas urgentes y encausando adecuadamente las oportunidades con las que contamos.

Para conocer más sobre el centenario de OIT puedes ingresar aquí: https://www.ilo.org/100/es/

Para saber quiénes integran la Comisión Mundial sobre el Futuro del Trabajo pincha acá: https://www.ilo.org/global/topics/future-of-work/WCMS_569909/lang–es/index.htm

Consultar el informe completo aquí: https://www.ilo.org/wcmsp5/groups/public/—dgreports/—cabinet/documents/publication/wcms_662442.pdf

Ecuador ratifica su compromiso con los derechos de las y los jóvenes

La Asamblea Nacional del Ecuador ha aprobado por unanimidad el Protocolo Adicional de la Convención Iberoamericana de Derechos de los Jóvenes, ratificando así su compromiso con los derechos individuales y colectivos de las personas jóvenes y con su bienestar presente y futuro.

El Protocolo Adicional es un instrumento vinculante que reconoce a las personas jóvenes como sujetos de derechos y actores políticos. Hace hincapié en su participación en la vida política, económica y social, y promueve la inserción laboral y el respeto a la diversidad. En este sentido, es clave para avanzar en la igualdad de género, el reconocimiento de las personas LGBTQ y la inclusión de jóvenes migrantes y en situación de discapacidad.

El Secretario Técnico de Juventudes de Ecuador, Elías Tenorio, afirmó que la aprobación del Protocolo Adicional “marca un hito histórico al garantizar derechos y oportunidades para todos los jóvenes”. Cabe destacar que las juventudes tienen un papel fundamental en el país: el 21 % de la población se encuentra entre los 18 a 29 años de edad y se estima que para 2048 esta cifra alcanzará el 40 % de la población total.

Ecuador ratificó la Convención Iberoamericana de Derechos de los Jóvenes en 2006 y se convirtió en uno de los primeros países en hacerlo. Esta Convención es el único tratado internacional centrado específicamente en los derechos civiles, políticos, económicos, sociales y culturales de las personas jóvenes.

Fuentes:

http://www.juventudes.gob.ec/derechos-jovenes/

CONVENCIÓN IBEROAMERICANA DE DERECHOS DE LOS JÓVENES

FITUR y Turismo Sostenible en 2019

La Feria Internacional de Turismo (FITUR) ha abierto sus puertas a partir de hoy en Madrid con más de 10.000 empresas participantes provenientes de 165 países. La feria turística se ha convertido en uno de los eventos turísticos referentes para Iberoamérica y este año otorgará una atención especial en su continua internacionalización y en impulsar la creación de oportunidades de negocios en este importante sector económico. Cada año el turismo genera ganancias superiores a los 1.000 millones de dólares al año.

Uno de los objetivos de esta edición es poner atención especial en el turismo sostenible. Según la Organización Mundial del Turismo (OMT) esto se define como “el turismo que tiene plenamente en cuenta las repercusiones actuales y futuras, económicas, sociales y medioambientales para satisfacer las necesidades de los visitantes, de la industria, del entorno y de las comunidades anfitrionas”.

Gracias al turismo sostenible se puede promover la integración social y la conservación del medio ambiente para que se traduzca directamente en un mejoramiento de la calidad de vida de las poblaciones locales. Una de las iniciativas presentadas en FITUR 2019 es la del Ayuntamiento de Bilbao y la Diputación Foral de Bizkaia, quienes harán énfasis en la utilización del transporte público para trasladarse en las rutas turísticas (para reducir la huella de carbono) y promover el consumo de productos de la región para desarrollar la actividad económica local.

Gracias a iniciativas como esta podemos crear un turismo que contribuya al fomento de comunidades y ciudades sostenibles, al trabajo decente y crecimiento económico, a la reducción de las desigualdades, a impactar positivamente en la vida de ecosistemas terrestres, en la vida submarina y en las acciones contra el clima. Todo esto recogido en el marco de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).

FITUR se celebra desde el 23 de enero hasta el 27 del mismo mes. Se estima que acudirán más de 200.000 personas en los cuatro días de la feria. En el marco de la sostenibilidad se entregará el Premio de Turismo Responsable a las empresas que se desenvuelvan en este sector con iniciativas económicas, sociales y medioambientalmente responsables.

Informe Panorama Social 2018 de CEPAL : luces y sombras en la región

La Cepal (Comisión Económica para América Latina y el Caribe) ha publicado su informe Panorama Social 2018 con datos sobre la región.

La pobreza extrema en Latinoamérica ha llegado a 62 millones de personas (10,2% de la población), mientras que hace 10 años esta cifra se colocaba en 50 millones de personas.

A pesar de los datos negativos hay un mejoramiento notable en varias áreas. Entre 2002 y 2017 se redujo la desigualdad de ingresos y no se registraron aumentos notables en la cifra de personas en el umbral de la pobreza, alrededor de 184 millones de latinoamericanos que representan un 30,2% de la población. El informe ha recalcado las diferencias entre la inserción laboral de los hombres y las mujeres (50,2% y 74.4% respectivamente) mientras que la región aún mantiene a un 41,7% de la población recibiendo un salario por debajo del mínimo nacional establecido.

Estas cifras, con sus luces y sus sombras, representan la gran tarea que tenemos en América Latina para lograr un mejoramiento social de nuestras comunidades y una mayor equidad en las poblaciones más vulnerables

Bloqueado el #OpenArms en Barcelona

El buque de rescate #OpenArms ha sido bloqueado para dejar el puerto de Barcelona tras una intervención del Capitán Marítimo de esa ciudad. La negativa del Gobierno para dejar zarpar el barco se fundamenta en que se han infringido normas internacionales que establecen que las naves que rescaten a personas en el mar deben desembarcar a los ocupantes en el puerto seguro más cercano.

Los muelles más próximos al área de operación del Open Arms son Italia y Malta, dos países que se niegan a permitir el desembarco de los náufragos. Este accionar obligó a que la embarcación navegara por varios días hasta llegar a España. Las autoridades también afirman que la nave no está preparada para realizar operaciones de rescate por largos períodos de tiempo. El director de Open Arms, Oscar Camps, afirmó a La Sexta que: «¿Si no estamos allí pues que va a pasar? Pues el contador de muertos se pone en marcha´´. En lo que va de 2019, 20 personas han muerto en naufragios en el mar mediterráneo según los datos de Médicos sin Fronteras.

#OIJ #Ahora