Medioambiente más allá de lo visible

Jóvenes invidentes realizan talleres de educación y sensibilización ambiental en Cali

La Red Nacional Jóvenes de Ambiente es el movimiento de voluntariado ambiental más grande de Colombia, promovido por jóvenes de todo el país interesados en la conservación ambiental y en la protección de los recursos naturales. Una red que, desde su nodo de Cali, está impulsando un proyecto internacional de educación y sensibilización ambiental destinado a jóvenes invidentes de República Dominicana y Cali.

El proyecto “Medio Ambiente más allá de lo visible”, nacido en el marco del programa Travesías del Organismo Internacional de Juventud para Iberoamérica (OIJ), busca superar las barreras físicas y de comunicación de los materiales formativos en materia medioambiental destinados a personas con habilidades visuales diversas. Con este objetivo, los jóvenes de la Red Nacional Jóvenes de Ambiente de Cali y de la Fundación Ecológica dominicana FUNDETROP desarrollará diversos talleres sensoriales en Cali con la finalidad de convertir a jóvenes ciegos en agentes medioambientales activos, multiplicadores del mensaje ecológico.

El proyecto ha ejecutado ya, con rotundo éxito, una primera fase de actividades en República Dominicana, en la que han logrado impartir talleres a jóvenes de la Asociación de Ciegos del Cibao, en materia de acceso y uso racional del agua, fauna y flora; adaptabilidad ante al cambio climático; tratamiento de residuos sólidos, e impacto de la disminución de la cobertura boscosa. Para lograrlo, ha sido fundamental la colaboración de instituciones dominicanas tan relevantes como la Sociedad Ecológica Del Cibao, el Centro León, la Corporación del Acueducto y Alcantarillado de Santiago o el Ateneo Amantes de la Luz, todas ellas ampliamente concienciadas sobre la importancia de la protección del medioambiente y la necesidad de contar con contenidos enfocados a personas con discapacidad visual.

“Nuestra propuesta de alfabetización ambiental y pedagogías invisibles acercará dos mundos hasta ahora paralelos: la inclusión social de las personas con limitaciones visuales y la protección y conservación del ambiente y sus recursos naturales”, afirman los colectivos impulsores del proyecto. “Dos campos que, hasta ahora, apenas habían sido explorados de forma conjunta, debido a la inexistencia de materiales pedagógicos adaptados a este tipo de colectivos”.

La 2ª etapa de este proyecto dará comienzo el próximo 15 de junio en Cali. Las principales actividades se concentrarán entre el lunes 17 y el 20 de junio, en la Biblioteca Departamental Jorge Garcés Borrero. Durante estas jornadas, se desarrollará un ciclo de talleres destinado a personas con limitación visual en los que podrá participar cualquier persona interesada de este colectivo.

El principal resultado de este proyecto será la elaboración de una guía pedagógica de interpretación ambiental para personas invidentes, destinada a educadores.

Además de este proyecto, ejecutado en Colombia y República Dominicana, el programa Travesías del OIJ está permitiendo que otros 12 colectivos de jóvenes de otros 6 países iberoamericanos (México, Portugal, España, Perú, Ecuador y Chile) desarrollen, de forma conjunta y en sus propios territorios, otros 6 proyectos colaborativos con impacto social en áreas tan diversas como la poesía, el urbanismo, la preservación de saberes indígenas o la lucha contra los estereotipos y la violencia de género. Una buena muestra, sin duda, del importante liderazgo en materia cultural y social que las personas jóvenes de toda la región están protagonizando desde sus propias comunidades, así como del potencial de estos proyectos para ser reproducidos en otros países.

Información e inscripciones en Travesías: https://oij.org/travesias/

Contactos Comunicación: ivan.sanchez@oij.org; reddejovenescali@gmail.com; fundetrop@gmail.com

Tecnología al servicio del rescate socioambiental.

Jóvenes de Bogotá y Ciudad de México se alían para crear una plataforma digital colaborativa que les permitirá luchar contra la degradación de sus territorios.

Utilizar los nuevos sistemas de georreferenciación para visibilizar problemáticas socioambientales y enseñar a los jóvenes cómo pueden solucionarlas con acciones lideradas desde sus propias comunidades. Éste es el objetivo fundamental que se han marcado los jóvenes colombo-mexicanos impulsores del proyecto tecnológico colaborativo Espacios de acción cultural en torno a situaciones socio-ecológicas locales

El proyecto, apoyado por el Organismo Internacional de Juventud para Iberoamérica (OIJ) en el marco de su programa Travesías, busca convertir a jóvenes de Bogotá y Ciudad de México en constructores de relatos críticos sobre los territorios que habitan. El objetivo no es otro que estimular la generación de miradas y prácticas colaborativas capaces de transformar y preservar dos de sus entornos naturales próximos más sensibles: Sopó (Colombia) y Xochimilco (México).

Sopó es un municipio de gran atractivo natural, ubicado a menos de 40 km de Bogotá. Una de las joyas ecológicas del departamento de Cundinamarca cuyo ecosistema y recursos naturales deben ser preservados. Precisamente con este fin, la Corporación Ambiental Cause (fundada por jóvenes pertenecientes al Colectivo Estudiantil de Responsabilidad Socioecológica CERES de la Universidad Nacional de Colombia) viene desarrollando diversos proyectos de educación ambiental con el Municipio de Sopó, que han permitido la concienciación y el mejoramiento de sus condiciones ambientales en los últimos años.

Lo mismo sucede en el caso de Xochimilco, delegación del sur de la Ciudad de México declarada Patrimonio Mundial de la Humanidad en 1987 por su excepcional valor ecológico, cultural e histórico. Su zona lacustre es internacionalmente conocida gracias a las chinampas, un antiguo sistema de agricultura de humedal, creado por los aztecas, que ha conformado una red de canales de agua actualmente surcados por coloridas barcas denominadas trajineras. Paradójicamente, estos atractivos la han convertido en una zona vulnerable. Su gran auge turístico y el desarrollo urbano suponen una amenaza para sus humedales, que corren el riesgo de desaparecer. Para evitarlo, los jóvenes del colectivo México Sostenible se han aliado con la Corporación Ambiental Cause en este proyecto, que busca poner la tecnología al servicio de la preservación del medioambiente. 

El proyecto será implementado inicialmente en Sopó (Colombia), para viajar después a Xochimilco. Durante el mes de mayo se dictarán en ambas localidades talleres formativos teórico prácticos sobre reconocimiento del territorio y detección de problemáticas socioambientales, técnicas de registro fotográfico-escrito y manejo de sistemas de georreferenciación de uso libre, a través de una plataforma digital de mapeo colaborativo expresamente creada para el proyecto. El resultado será un gran mapeo socioambiental que, partiendo de estos dos contextos locales concretos, tiene vocación global y el potencial de extenderse a otros territorios de toda Iberoamérica.

“Buscamos transmitir a los jóvenes participantes la importancia de saber identificar las amenazas socioambientales que afectan a sus territorios, convirtiéndolos en agentes de cambio que sepan liderar actividades sostenibles y autogestionadas, adaptadas a las tecnologías actuales y orientadas a incrementar el bienestar comunitario”, explican los colectivos impulsores del proyecto.

El proyecto culminará con la socialización de los resultados obtenidos a través de una gran instalación artístico-fotográfica realizada en ambas localidades. Concretamente, se desplegará un gran croquis del mapa sobre la calle, que trasladará el mapeo ambiental realizado a una plaza pública de cada localidad, con el fin de darlo a conocer entre toda la ciudadanía.

“Espacios de acción cultural” es solo uno de los siete proyectos apoyados por el OIJ para su movilidad regional durante este año 2019 en el marco de su programa Travesías. Este programa permitirá que 14 colectivos de jóvenes (de los que 4 son colectivos colombianos y otros 4 mexicanos) implementen este año sus proyectos culturales de intercambio en 8 países iberoamericanos distintos.

Imagen: Corporación Ambiental Cause.

Información e inscripciones en Travesías: https://oij.org/travesias/

Contactos Comunicación: ivan.sanchez@oij.org; roxana@mexicosostenible.org.mx; direccion@corpocause.org

Jóvenes de Colombia y Portugal colaboran capacitando a comunidades rurales en técnicas audiovisuales.

Jóvenes de Colombia y Portugal colaboran capacitando a comunidades rurales en técnicas audiovisuales.

Por segundo año consecutivo, el programa de intercambio y movilidad juvenil Travesías, promovido por el Organismo Internacional de Juventud para Iberoamérica (OIJ), está permitiendo la colaboración directa entre colectivos de jóvenes de toda Iberoamérica para el desarrollo de proyectos culturales conjuntos con impacto social.

El proyecto “Raíces: Preservar la memoria como se preserva la vida”será la primera iniciativa movilizada este año con el apoyo del OIJ. Lideran este proyecto las agrupaciones juveniles Fundación Planeta Rural (Colombia) y RaízVanguarda (Portugal) y tendrá lugar en ambos países.

Durante la primera parte del intercambio, realizada entre el 04 y el 19 de abril, el proyecto viajará a la localidad colombiana de Moñitos, situada a orillas del Mar Caribe, en el Departamento de Córdoba. En ella, jóvenes de ambos colectivos trabajarán juntos para implementar un taller de creación audiovisual enfocado a las comunidades nativas de indígenas Zenú y de jóvenes afrodescendientes platanicultores. Más adelante -durante el mes de julio- el proyecto será completado en la vila portuguesa de Góis.

El proyecto se divide en tres fases. Inicialmente, se realizarán talleres etnográficos de reconstrucción de memoria con líderes indígenas y otros integrantes de comunidades locales. Más adelante, se capacitará técnicamente a los participantes, enseñándoles a utilizar cámaras, celulares y diversas herramientas de narración audiovisual, de forma que aprendan a preservar su memoria emotiva de forma autosuficiente. El programa culminará con la producción de piezas audiovisuales centradas en las identidades y experiencias de los miembros de estas comunidades. De este modo, se logrará preservar su rica identidad cultural, reflejándola en una memoria visual creada por ellos mismos, a partir del contacto con nuevas expresiones creativas.

“Preservar la memoria emotiva es una necesidad que se aloja en la vida de cada ser humano. De ahí el interés en un proyecto como `Raíces´, que apela a la preservación de las diversas identidades existentes en las comunidades rurales”, explican sus impulsores. “Deseamos ayudar en la formación de una sociedad rural más justa, incluyente y con oportunidades para todos.”

Es así como buscan empoderar a la comunidad e impulsarla a contar sus experiencias, haciendo énfasis en la diversidad de historias que pueden generarse, sobre todo desde la perspectiva de género. “Las mujeres han tenido procesos más fracturados”, aseguran, y hablan sobre su interés por descubrir la manera en la que las participantes abordarán el proceso de creación.

“Raíces” es solo una de las siete propuestas seleccionadas por el OIJ para su movilidad regional durante este año 2019. Entre las seis iniciativas restantes se encuentran proyectos culturales que potencian el desarrollo local y comunitario desde áreas tan diversas como la protección del medioambiente, la poesía, el urbanismo de género, el reciclaje o la lucha contra los estereotipos y la violencia de género. De ellos, además del proyecto “Raíces”, otros tres proyectos son liderados por colectivos de jóvenes colombianos de Bogotá, Sopó y Cali.

El programa Travesías nació en 2017 y hasta el momento ha contado con la participación de casi 700 colectivos de jóvenes de toda Iberoamérica. Los colectivos participantes se benefician no solo de un programa formativo en innovación cultural online y gratuito, sino también de la oportunidad de que, como en estos siete casos, sus proyectos puedan ser implementados en otros países de Iberoamérica. 

Información e inscripciones en Travesías: https://oij.org/travesias/

OIJ y autoridades colombianas realizan en Bogotá el Foro Nacional de Juventud “Trabajo y Empleo Juvenil”

La capital colombiana acogió los días 2 y 3 de mayo el Foro Nacional de Juventud encabezado por el Organismo Internacional de Juventud para Iberoamérica (OIJ) y el Sistema Nacional de Juventud, “Colombia Joven”. Asimismo, durante las jornadas se contó con la participación fundamental de jóvenes que, por su trabajo, se han proyectado como líderes de la región.

A esta gran iniciativa se unieron los actores que integran la Alianza Internacional para la Cooperación en Juventud, cuya discusión se centró en el “Trabajo y Empleo Juvenil”. Esto, con el objetivo de dar continuidad al proceso de análisis de las realidades de las juventudes, que se viene realizando desde 2016.

Cabe destacar que los insumos para este gran Foro Nacional en su segunda versión, se consolidaron a través de seis foros regionales realizados en Bogotá, Cartagena, Neiva, Cúcuta, Cali y Villavicencio; en el marco de la XXV Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno. Es precisamente esta Cumbre de Mandatarios regionales, la que adoptó el Pacto Iberoamericano de Juventud, en Cartagena de Indias el pasado mes de octubre. A su vez, y uniéndose como socios estratégicos del Foro y del Pacto por la Juventud, la Organización Internacional del Trabajo (OIT), a través de su Oficina Regional para América Latina y Nestlé, apostaron a la implementación de la Alianza por la Empleabilidad Juvenil.

Respecto al apoyo técnico en el desarrollo de la metodología del Foro, la Fundación Universitaria Empresarial de la Cámara de Comercio de Bogotá, Uniempresarial, realizó un trabajo juicioso con más de 20 estudiantes y docentes que reflejaron la importancia de empoderar a los jóvenes en la construcción de políticas públicas y todas aquellas acciones que se realicen en pro del desarrollo económico y social del país.

“Uno de los mayores desafíos de Iberoamérica, y en particular, de Colombia, es atender el empleo juvenil. Aunque se han experimentado importantes avances, en materia de empleo, las estadísticas oficiales muestran que los jóvenes tienden a duplicar y triplicar el desempleo en relación a los adultos. Para 2016, la desocupación juvenil en América Latina y el Caribe, alcanzó el 16,8%. Para el caso colombiano, el desempleo juvenil fue de 14.6%, una cifra superior del indicador entre los adultos”, aseveró Juan Carlos Reyes Cañón, director del Sistema Nacional de Juventud “Colombia Joven”.

Por su parte, Alejandra Saenz, representante de la OIJ presente en el II Foro Nacional de Juventud señaló que “Desde el Organismo Internacional de Juventud nos sentimos muy orgullosos de estos mecanismos de participación de los jóvenes, nosotros hemos reconocido tres pilares fundamentales por los cuales nos unimos y actuamos conjuntamente: el primero de ellos es escuchar, el segundo es analizar y el tercero es actuar; bajo esta premisa, nos articulamos y realizamos el año pasado, el Pacto Iberoamericano de Juventud que se presentó como un desafío enorme que nos permitió construir con ustedes los jóvenes, esas características y esos elementos que deben tener las políticas públicas de juventud”.

Durante el desarrollo académico del evento, se discutió junto con los panelistas, sobre las limitaciones para el ejercicio de los derechos laborales de los jóvenes, tales como: la informalidad, la precariedad laboral y la baja remuneración que les impide superar los ciclos de pobreza, los escenarios de vulnerabilidad frente a la potenciación de su capital social y su aporte al desarrollo económico y social del país y de la región.

Finalmente, para el OIJ a estas limitaciones se le suman tres tendencias estructurales que están configurando el mundo del trabajo: los cambios demográficos, la globalización y el cambio tecnológico. Desde el Organismo Internacional se concluye que “El cambio demográfico de las sociedades conducirá a una mayor movilidad laboral y a desafíos relacionados con la migración, los salarios y las pensiones. Una nueva fase de la globalización seguirá con el proceso de deslocalización de la producción modificando el tipo de empleo y tareas realizadas por los trabajadores. Por último, los avances tecnológicos introducen nuevas realidades como la automatización y que pueden afectar la empleabilidad en labores y actividades desarrolladas por jóvenes”.