OIJ reconoce a las personas jóvenes como sujetos y titulares de derechos consagrados universalmente -políticos, civiles, económicos, sociales y culturales-; así como de aquellos derechos denominados de tercera y cuarta generación. Asimismo, reconoce que en Iberoamérica existe una tendencia preocupante, marcada por el desconocimiento de las particularidades de las realidades juveniles y por una desigualdad estructural, de reducción de garantías para el ejercicio de los derechos, siendo las y los jóvenes uno de los sectores más afectados y vulnerados. Por lo tanto, se hace imprescindible promover herramientas jurídicas y políticas que orienten la acción pública a favor de las personas jóvenes y garanticen su pleno desarrollo.

Objetivo

Lograr que todos los Estados Iberoamericanos, que todavía no lo hayan hecho, firmen ratifiquen la Convención Iberoamericana y su Protocolo Adicional; y que implementen medidas políticas, administrativas, y de otro tipo, que garanticen el cumplimiento de este Tratado Internacional y por ende el ejercicio de los derechos de las personas jóvenes.

A quién va dirigido

Por un lado, la Convención Iberoamericana y su Protocolo Adicional tienen como principales beneficiarios a las personas jóvenes, en la medida que constituyen un instrumento jurídico que las protege.

Por otro lado, el programa del OIJ se dirige fundamentalmente a representantes del poder ejecutivo y legislativo de los Estados Iberoamericanos ya que el proceso de consolidación de este instrumento jurídico reúne competencias de ambos poderes.