El 8 de marzo el papel de los hombres también será fundamental, en tanto que será un llamado a la reflexión colectiva sobre la desigualdad sistémica que discrimina, subordina y violenta a las mujeres. 

Por eso, su apoyo será importante en la asunción de todas las tareas que ellas dejarán de hacer, y que deberá sentar un precedente en la transformación de los roles y estereotipos de género que siguen reproduciendo el dominio y el privilegio masculino en la sociedad.  

En este sentido, también se les anima a hacer un trabajo de introspección sobre el modelo tradicional de “ser hombre”. Se busca, así, generar debate en torno a nuevas formas de masculinidad basadas en los cuidados, el buen trato, el comportamiento cooperativo, entre otras cosas.  

El 8 de marzo, pues, será un día de toma de conciencia sobre la responsabilidad y la implicación que ellos tienen en los procesos de cambio que apuestan por la igualdad. Porque el silencio nos hace cómplices del machismo que tanto nos afecta a todas y todos. Es necesario un posicionamiento activo.  

La igualdad no es solo cosa de mujeres. La huelga será una oportunidad para visibilizar todo el trabajo sumergido que ellas hacen; para que los hombres se pongan en su lugar; para demostrar que, sin ellas el mundo se colapsa y que las cosas deben cambiar.  

Así, su posición en las movilizaciones, aunque secundaria, no debe ser pasiva sino de sostén de las reivindicaciones y propuestas de las mujeres y colectivos feministas, el 8 de marzo, y durante todos los días el año.  

Puedes encontrar esta, y más información aquí: 

Asociación de Hombres por la Igualdad de Género (AHIGE): https://ahige.org/  

Comunicado de AHIGE: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=238416

Foto: Fabiola Rayas Chávez, México.