“End of the month, end of the world”

El 20 y 21 de mayo pasados se celebró en París el Foro de OCDE “World in eMotion” en torno a una apuesta central: la creación de un progreso más inclusivo, sostenible y dignificante donde las políticas se encuentren con las emociones y los sueños de la gente.

En este marco, tuvo lugar la sesión “End of the month, end of the world”, en la que diferentes actores conversaron sobre la urgencia de hacer una transición ecológica rápida y efectiva para sobrevivir. Algunos puntos para resaltar de este encuentro son los siguientes:

  • Uno de los principales desafíos que enfrentan las generaciones actuales es transformar el actual sistema y orden de las cosas drásticamente. En relación con el cambio climático, la población reclama acciones más rápidas y decididas, mientras vemos que sus impactos son reales y no hacen distinción entre países ricos y pobres.
  • El problema no es necesariamente la ausencia de políticas, de hecho, algunas están siendo efectivas. Pero se necesitan ser más rápidos y efectivos y, sobre todo, trabajar tanto a nivel interno de los países como en una cadena global.
  • En un contexto de incertidumbre económica, las clases medias van perdiendo la capacidad de movilidad social que alguna vez se les prometió. Esto, que está vinculado con una cada vez mayor flexibilidad laboral, la irregularidad en los ingresos y la dificultad de mejorar la calidad de vida hacen de la justicia una prioridad y no el medio ambiente.
  • Uno de los asuntos más graves es que en el proceso muchos están siendo dejados atrás (como la clase media trabajadora). Por otro lado, es fundamental reconocer que las élites políticas y económicas no pueden seguir ajenas al problema.
  • Lo anterior muestra que para lograr una transición verde debe haber también una transición justa. Lo cual implica, entre otras cosas, retomar sistemas de bienestar que den seguridad a la gente, que cambien su pesimismo por optimismo, que les hagan creen que el cambio es posible y que por ello vale la pena hacer algunos sacrificios.
  • Y esto implica generar otra forma de política. Evitar la polarización y superar las mutuas desconfianzas porque la solución del problema no la tiene un solo actor o sector y porque entre todos debemos buscar la solución.
  • La transición es costosa económicamente y necesita una alta financiación para invertir en innovación, para introducir otras tecnologías en el ciclo de producción, para formar otras habilidades, para generar las coberturas sociales que requiere y demanda la gente.
  • Dado esto, uno de los planteamientos de fondo es la necesidad de garantizar mayores ingresos a la clase media para que los gobiernos puedan recolectar un “impuesto verde”, así como asegurar sus necesidades de salud, vivienda y educación para liberarlas de la presión económica.  
  • Dado el costo político que esto supone para los gobiernos y, en consecuencia, la dificultad de que tomen medidas en este camino se hace también necesario empujar la financiación de la transición por parte de otros actores y, especialmente, de las élites económicas.
  • Hablamos acá también de un asunto cultural, de un pesimismo profundo frente a una economía que parece no ser predecible ni generadora de bienestar y frente a gobiernos e instituciones que no se cree vayan a actuar de forma efectiva y sin dejar por fuera a la gente común.
  • Por ello, se necesita también una comunicación apropiada que genere empatía y presente soluciones, tanto como una transformación social y económica que permita a las personas sentirse confiadas y cómodas.

Porque tres de los grandes retos que se expusieron en esta conversación tienen que ver con lograr que todos estemos de acuerdo en que el cambio climático es real y es un gran problema; con que estemos dispuestos a hacer algunos cambios y sacrificios para solucionarlo; y en restablecer la confianza en que los gobiernos actuarán de forma efectiva y justa.

Para más información:

http://www.oecd.org/forum/home/
http://www.oecd.org/forum/programme/#!142043

Resiliencia poética

Slams de poesía en Perú y México para romper con los estereotipos de género.

«Escucha activa, propuesta y acción colectiva». Esta es la filosofía detrás de “Resiliencia poética”, uno de los siete proyectos seleccionados durante la última edición de Travesías. El programa, impulsado por el Organismo Internacional de Juventud para Iberoamérica, se encarga de formar, movilizar y difundir el trabajo con impacto social que realizan todo tipo de colectivos juveniles dentro de la región iberoamericana. “Resiliencia poética” es el tercero de los proyectos de intercambio cultural entre dos países en pasar a la fase de movilidad internacional del programa, y ya está dando mucho de qué hablar.

La poesía, el reciclaje de mobiliario urbano y la violencia de género no suelen ir de la mano, pero las agrupaciones Biciteca y Libertad en Voz Alta han decidido aliarse para cambiar esta realidad. Durante los meses de mayo y junio, su proyecto colaborativo, liderado por dos mujeres jóvenes, se encargará de enseñarles a comunidades en Chimbote (Perú) y Ciudad de México a apropiarse de espacios públicos como calles, plazas, mercados o barrios enteros, para generar una transformación social en sus territorios. Para lograrlo, utilizarán materiales desechados, como pallets, cajas de fruta o madera en desuso, con los que construirán escenarios donde los combates de poesía sean su herramienta de cambio.

De forma previa a estos combates, Biciteca y Libertad en Voz Alta  llevarán a cabo talleres de concientización basados en técnicas narrativas corporales, en los que tratarán conceptos como el racismo, la masculinidad y los feminicidios. También aprovecharán recortes de noticias para analizar el lenguaje que se utiliza en ellos de forma cotidiana. Los participantes podrán explorar así el papel que los medios de comunicación tienen en la normalización de la violencia de género, los comportamientos no inclusivos y la discriminación.

Todos estos procesos de trabajo ciudadano se verán finalmente reflejados en sesiones de poetry slam; combates de poesía, inspirados en el boxeo, en los que los participantes recitan de manera dramatizada mientras que el público actúa como jurado.

La idea es formular un diálogo sano y autocrítico entre hombres y mujeres, basado en la improvisación poética y la escucha activa, en los que cada participante pueda dar voz a sus experiencias relacionadas con los estereotipos y la violencia de género.

Resiliencias poéticas” es solo una de las siete propuestas seleccionadas por el programa Travesías de OIJ para su movilidad regional durante este año 2019. Entre las seis iniciativas restantes se encuentran proyectos culturales que, desde el liderazgo juvenil, potencian el desarrollo local y comunitario desde áreas tan diversas como la recuperación de saberes ancestrales, el audiovisual, la protección del medioambiente, la planificación urbana o la acción socioambiental.

Las inscripciones a Travesías siguen abiertas a la participación de cualquier colectivo juvenil de Iberoamérica interesado en formarse gratuitamente y desarrollar proyectos con impacto social en colaboración con jóvenes de otros países.

Información e inscripciones en Travesías: https://oij.org/travesias/

Contactos Comunicación: ivan.sanchez@oij.org; azurluana313@gmail.com; mimi.yohualli@gmail.com     

Senaju convoca al Premio Nacional de la Juventud 2019

Pueden participar jóvenes entre los 15 y 29 años de edad de todo el país.

Con la finalidad de  reconocer el trabajo y esfuerzo de los jóvenes y las organizaciones juveniles en la promoción de la cultura e identidad nacional, el Ministerio de Educación (Minedu) a través de la Secretaría Nacional de la Juventud (Senaju) inició la convocatoria al Premio Nacional de la Juventud “Yenuri Chiguala Cruz” 2019.

Podrán postular los jóvenes de 15 a 29 años de edad; así como organizaciones juveniles de todo el país, previamente registradas en la Senaju. Las modalidades este año son: ambiente y comunicación social.

La categoría de ambiente reconocerá el trabajo de los jóvenes que contribuyen con la preservación del paisaje, la naturaleza, la biodiversidad, el mantenimiento de la calidad de vida de las personas, la protección de los recursos naturales y la educación ambiental.

Mientras que la modalidad de comunicación social será otorgada a quienes hayan contribuido a difundir la identidad nacional, así como aspectos culturales, sociales y económicos a través de cualquier medio de comunicación.

Se elegirá a un ganador y dos menciones honrosas por cada modalidad; quienes recibirán un incentivo económico de S/12 600 y S/4200 respectivamente, además de un trofeo y diploma de reconocimiento.  

Para esta edición, la comisión calificadora que definirá a los ganadores estará integrada por representantes del Minedu, el Ministerio de Ambiente y el Instituto Nacional de Radio y Televisión del Perú.

Se recibirán las postulaciones hasta el 31 de julio del presente en la sede central del Minedu y Senaju en Lima, así como en las Direcciones Regionales de Educación (DRE) a nivel nacional. La ceremonia de premiación se realizará el 23 de setiembre, en el marco del Día de la Juventud.

Para más información sobre las bases y modalidades, consultar a www.juventud.gob.pe  o escribir al correo: premiojuventud@minedu.gob.pe

Por el derecho a un territorio igualitario

Un proyecto de formación ciudadana empodera a mujeres lideresas en barrios de México y Chile a través de la planificación urbana.

Trabajar con la diferencia es uno de los objetivos principales de Travesías, el programa de intercambio y movilidad juvenil impulsado por el Organismo Internacional de Juventud para Iberoamérica (OIJ). Objetivo que también comparten Observatorio CITé y Laboratorio Ciudadano A.C., las agrupaciones detrás de ”LUDENS Territorial”; un proyecto que, desde Chile y México, busca impulsar la construcción de un espacio de formación ciudadana en planificación territorial y urbana dirigido a mujeres.

El enfoque en el urbanismo de género y la lucha contra el deterioro de sus barriosson dos de los motivos que han llevado a estos colectivos a colaborar. Y es que el liderazgo comunitario y la gestión urbana no son tarea nueva para ellos. Ambos llevan años trabajando con jóvenes en sus comunidades, actuando como facilitadores para el aprendizaje conjunto y la visibilidad del valor cultural, patrimonial y político de los territorios que habitan. Es por esto que, cuando surgió la oportunidad de combinar su trabajo y llevarlo a Santiago de Chile y Tuxtla Gutiérrez (México), no lo pensaron dos veces.

En esta ocasión, las mujeres serán las protagonistas y principales destinatarias de un proyecto que viajará a ambas ciudades en los meses de mayo y junio. En su primera fase en Santiago, el proyecto intervendrá conjuntos habitacionales de diversos barrios tan interesantes como los que se encuentran en la población Tupac Amaru, o los peculiares Cités, conjuntos de viviendas de finales del siglo XIX articulados en torno a un espacio común privado. Unos recorridos barriales que coincidirán con el Día del Patrimonio Cultural en Chile y, posteriormente, se desarrollarán en el casco histórico de Tuxtla Gutiérrez.

Ambas ciudades cuentan con edificaciones de un altísimo valor patrimonial, cuya identidad y sostenibilidad se está viendo amenaza por los rápidos cambios urbanos y sociales que afectan a su potencial de desarrollo. De ahí la necesidad de crear nuevas condiciones de bienestar común, basadas en el desarrollo y la inclusión, de las que las mujeres puedan ser también protagonistas. El fin no es otro que contribuir a que éstas conozcan mejor el territorio que habitan, impulsando así su participación activa en los procesos de recuperación patrimonial y regeneración urbana y social.

Mediante los talleres y recorridos barriales programados, estas lideresas no solo aprenderán a intervenir sus propios territorios, sino también a mapear los procesos vecinales que se dan en él, elaborando una cartografía digital colaborativa que servirá como archivo de las experiencias registradas en ambos territorios y será permanentemente actualizada.

«Nuestro proyecto reivindica el papel de la mujer en los procesos de planificación y gestión urbana de los territorios”, afirman los colectivos impulsores del proyecto. “Unos procesos de los que, sorprendentemente, son casi siempre excluidas, por lo que resulta fundamental recordarles su derecho al territorio y entregarles herramientas para convertirlas en actores del cambio en sus propias comunidades.”

“LUDENS Territorial”  es solo uno de los siete proyectos apoyados por el OIJ para su movilidad regional durante este año 2019 en el marco del programa Travesías, que movilizará a 14 colectivos de jóvenes en 8 países iberoamericanos para que implementen sus proyectos culturales de intercambio.

Travesías nació en 2017 y hasta el momento ha contado con la participación de casi 700 colectivos de jóvenes de toda Iberoamérica. Los colectivos participantes se benefician no solo de un programa formativo en innovación cultural online y gratuito, sino también de la oportunidad de que, como en estos siete casos, sus proyectos puedan ser implementados en otros países de Iberoamérica. 

Información e inscripciones en Travesías: https://oij.org/travesias/

Contactos Comunicación: ivan.sanchez@oij.org; nvernalh@observatoriocite.cl; labciudadano@gmail.com

OIJ y Meninas Cartoneras lanzan la 2a edición de Hélice: un curso gratuito para emprender en cultura

MADRID, 10 DE ABRIL 2019.– Tras el éxito de la primera edición, el Organismo Internacional de Juventud para Iberoamérica (OIJ) y la Asociación Cultural Meninas Cartoneras, en el marco del Pacto Juventud 2030, lanzan la segunda edición de Helice, el curso sobre emprendimiento cultural que ya está accesible de forma gratuita a través de https://miriadax.net/web/proyecto-helice-emprendimiento-cultural-2-edicion-

Esta vez,  el curso estará especialmente enfocado a personas de entre 18 y 29 años en situación de desempleo en Andalucía, Castilla-La Mancha y Cantabria, con el objetivo de fomentar el autoempleo y el emprendimiento cultural en dichas comunidades. Para ello,  cuenta con el apoyo del Instituto Andaluz de la Juventud, la Dirección General de Juventud y Deportes de Castilla-La Mancha y la Dirección General de Juventud y Cooperación al Desarrollo de Cantabria, y el soporte del INJUVE.

La inscripción, además, está abierta a cualquier persona hispanohablante, independientemente de su localización, edad o situación laboral.

A partir de hoy es posible inscribirse a través de MiriadaX,  la plataforma líder en MOOCs (Massive Online Open Courses), iniciativa de Telefónica Educación Digital. El curso dará inicio el día 6 de mayo y se ha financiado a través de la subvención con cargo a la asignación tributaria del IRPF del Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social.

El programa completo consta de diez módulos impartidos por emprendedores y profesionales con experiencia en emprendimiento y tiene una duración de seis semanas. Su orientación es práctica para que quienes se inscriban apliquen las herramientas y conocimientos a su proyecto personal y puedan concretar su idea empresarial.

Más información en https://proyectohelice.org/.

Meninas Cartoneras

Meninas Cartoneras es una asociación cultural sin ánimo de lucro que engloba a varios proyectos que tienen por objetivo la difusión de la cultura en español. Con cerca de 10 años de experiencia, Meninas Cartoneras tiene como cabecera un proyecto editorial, con más de 30 títulos en poesía, narrativa, memorias e infantil. Además, tiene una vertiente formativa desde su creación con talleres y conferencias y cursos de formación que han realizado en todo el continente americano y europeo.

OIJ

OIJ es un organismo internacional conformado por 21 países iberoamericanos, que articula la cooperación en materia de juventud. En OIJ creemos firmemente en las personas jóvenes y su poder de transformar el mundo. Por ello, trabajamos para crear las condiciones que les permitan hacerlo, de la mano con los gobiernos y en alianza con la sociedad civil, el sector privado y la academia.

Sobre MiríadaX

MiríadaX (www.miriadax.net), iniciativa de Telefónica Educación Digital, es la principal plataforma de MOOCs (Massive Open Online Courses) en Iberoamérica y primera en habla no inglesa del mundo. Cuenta en la actualidad con más de 5,4 millones de alumnos registrados, más de 800 cursos de 129 universidades e instituciones y más de 3500 profesores en su comunidad docente.

Contacto de Medios:

OIJ:                       

Iván Sánchez, DIRCOM OIJ               

isanchez@oij.org

Contacto de Medios:

Meninas Cartoneras:                        

Pablo Gastaldi     

pablo.gastaldi@oij.org

www.proyectohelice.org

https://miriadax.net/web/proyecto-helice-emprendimiento-cultural-2-edicion-

RURALIDAD EN IBEROAMÉRICA: DESAFÍOS Y OPORTUNIDADES EN LA APLICACIÓN DE LA AGENDA 2030

El sector agrícola es la piedra angular que asegura el bienestar poblacional en todos los espacios sociales. Iberoamérica es una región que tiene amplias porciones de territorio rural, el cual garantiza parte del bienestar económico de muchos países de la región. Contrario a reconocer las grandes ventajas, oportunidades, y beneficios que tenemos como región al contar con una gran porción de población rural, y cultivos agrícolas, es mayormente entendido como una característica negativa.

Algunas de las falsas preconcepciones que se han construido a este respecto es que la ruralidad es sinónimo de precariedad laboral y bajas condiciones de vida. En muchos países, es erróneamente percibido como un foco de pobreza, algo que se replica a la percepción de la sociedad civil respecto al desempeño de las labores del campo. Como consecuencia, múltiples trabajadores rurales perciben que su trabajo no es suficientemente meritorio, por lo que motivan a las segundas y terceras generaciones a abandonar el campo. Incluso, se están formando estrategias familiares para motivar a que muchos jóvenes ingresen a un mercado de trabajo de empleos no agrícolas, por considerar que son “mejores” que el trabajo de la tierra. Por eso, las nuevas generaciones perciben la migración a centros urbanos como un objetivo central a sus ambiciones laborales, no viendo en lo rural las potencialidades de crecimiento.

Lamentablemente, las políticas de gobierno se han encargado de terminar de agravar este escenario. Motivo de los obstáculos gubernamentales respecto a la tenencia de tierras han hecho que los jóvenes tengan la voluntad de dejar sus sitios rurales de origen. Como parte de las consecuencias, no solo se pierde población en zonas de alta prioridad nacional, sino que también se interrumpen las tradiciones, la herencia y la unión de núcleos familiares rurales.

Sin embargo, esta situación no es exclusiva de las familias rurales, sino que es parte de una construcción social que considera que el acceso a la educación, a la información y el desarrollo de habilidades es excluyente del escenario rural o agrícola. En la sociedad civil, el trabajar como asalariado agrícola es lamentablemente relacionado con condiciones de trabajo paupérrimas, bajos salarios, atraso tecnológico, condición de trabajo físico, maltrato, bajas condiciones de higiene, geografía insular, altas horas laborales y condiciones extremadamente demandantes, bajas oportunidades de desarrollo, falta de tiempo para actividades varias, dificultades de acceso a ciudades urbanas, entre otros. Este escenario, reproducido a través de los años como consecuencia de centralizar el desarrollo económico en el fortalecimiento de nuevas tecnologías, ignoran la alta importancia que tiene el campo en la sociedad. Por eso, las antiguas estrategias de los estados fueron comúnmente centradas en motivar la migración a centros urbanos, la modernización y explotación de recursos, y no, al mejoramiento de los canales de garantía de derechos de las poblaciones rurales para fortalecer todos los espacios de la sociedad. Un escenario que tiene sus consecuencias, como las mencionadas preconcepciones, aún latentes en la actualidad.

Por eso, con el nuevo compromiso de los estados a reconocer la importancia de las zonas y poblaciones rurales, y al llamado que hacen a unir esfuerzos para contrarrestar las preconcepciones negativas e imaginarios que han sido creados a este respecto, es importante reconocer los desafíos y las oportunidades de este cambio en el foco de atención a cuestiones de cumplimiento de derechos en la región.

Algunos de los datos pueden confirmar, por un lado, los grandes desafíos que demanda la temática de ruralidad. La FAO elabora una recolección de cifras en clave de juventud que explican algunos aspectos que son centrales.

Para comenzar, “unos 30,9 millones de jóvenes de entre 15 y 29 años viven actualmente en las zonas rurales de América Latina, representando el 25,3% de la población rural total y un 19,6% del total de jóvenes” (FAO, Pág.9). El nivel demográfico de migración de centros rurales a urbanos es cada vez mayor, con un flujo de habitantes de casi 20 millones en América Latina, de los cuáles la mayoría son jóvenes. Respecto a los que se mantienen en zonas rurales, “cerca de 9,6 millones trabajan en el sector agrícola y 8,2 millones en actividades no agrícolas” (FAO, Pág.11). Y adicionalmente, existe una alta porción, aproximadamente 12 millones que no trabajan en ningún área. Cabe aclarar que los porcentajes cambian significativamente si se transversaliza con un enfoque de género, ya que las mujeres tienen una participación muy baja en el mercado laboral rural. La tasa de desempleo de jóvenes rurales es del 5,3% para los jóvenes y del 8,1% para las mujeres (FAO, Pág.13).

Unas de las causas principales de estas migraciones se deben a la falta de oportunidades laborales y el desempleo en las zonas rurales, aunado a los obstáculos de mejoramiento de sus condiciones de vida. Este escenario, claramente relacionado a la escasa atención del Estado prestada a la garantía de derechos fundamentales en zonas rurales, ha reproducido la desmotivación de la población joven a permanecer allí. Una de las mayores consecuencias es que, en la medida que no tienen garantías, hay una gran porción de jóvenes rurales que no tienen acceso a la seguridad social.

Siendo imprescindible la atención de los estados a solventar las cifras en temáticas de ruralidad desde el enfoque de juventud, y fortalecer los canales de cumplimiento de derechos, han tomado la iniciativa de ratificar las metas de la Agenda 2030 propuestas por las Naciones Unidas para el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

Por eso, para asegurar el mejoramiento de las condiciones de vida rural y así formular estrategias para que todos los espacios sociales se complementen y se fortalezcan, los países de Iberoamérica se han propuesto una agenda de cumplimiento, que se recoge en un documento elaborado por la Secretaría General Iberoamericana (SEGIB) llamado Iberoamérica y los Objetivos de Desarrollo Sostenible. En este se destacan algunos objetivos propuestos para garantizar un desarrollo sostenible, permanente e inclusivo de toda la población, y en consonancia con este caso particular, la garantía de derechos en materia de ruralidad.

El primer objetivo propuesto, con relación a la temática de ruralidad se denomina Garantizar una vida sana y promover el bienestar para todos y todas en todas las edades. En estos aspectos, los estados se comprometen con brindar un marco de cumplimiento efectivo de los derechos, con especial énfasis en factores relacionados con el ODS 3 correspondiente a la Salud y Bienestar poblacional. Este aspecto garantiza la prevención de riesgos en temáticas de enfermedades, mortalidad, higiene, sanidad, y bienestar general de la población. A este respecto, se puede relacionar directamente con los factores que denotan el trabajo de campo como una actividad de alto riesgo para la salud, producto de la actividad física. Con una garantía de derechos íntegra en todos estos espacios, los países van a poder brindar facilidades de acceso a todos los servicios que hoy se perciben como exclusivos de las zonas urbanas y motivan a la población rural a movilizarse para acceder a ellos.

El segundo objetivo se denomina Asegurar una gestión adecuada y sostenible del agua y del saneamiento para todos y todas. A este respecto, existe una gran diferenciación en los niveles

de acceso a servicios de saneamiento, agua potable, y alcantarillado en zonas rurales. Por eso, y alineado con el ODS 6 definido como Agua Limpia y Saneamiento para todos, la garantía a una vida digna es primordial para contrarrestar la falta de acceso a servicios básicos de la población rural. Los índices de los entornos rurales en términos de cobertura son bajos, lo que no solo perjudica la vida de los trabajadores, sino también la opción de trabajos en buenas condiciones.

Relacionado al anterior, otro objetivo que tiene los estados respecto al cumplimiento del ODS 13 Acción por el Clima, se denomina Tomar acción urgente para combatir el cambio climático, uno de los ejes centrales que se prioriza a nivel internacional. Los países más urbanizados reflejan un alza en los niveles de emisión de CO2. Por el contrario, los países que tienen menores emisiones de carbono son aquellos que tienen mayor peso en el sector rural y priorizan el campo como eje fundamental de su política. Por eso, es indispensable que no solo se capacite a las personas del campo para hacer uso consciente de los recursos, sino que también se les reconozca su importante labor en términos de contrarrestar los niveles de contaminación. Así se contribuye conjuntamente a lograr el crecimiento sostenible nacional.

Ahora bien, dicho lo anterior y entendiendo el compromiso de los estados por el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, uno de los primeros desafíos que se deben priorizar en las agendas de país de Iberoamérica, es lograr que los jóvenes continúen o regresen al campo bajo condiciones prósperas, adecuadas y bajo la garantía sin excepción de todos sus derechos. Para eso, es fundamental que los estados y las instituciones formulen estrategias concretas para mejorar las condiciones de vida y el trabajo rural.

Como bien establece la FAO en su documento de Joven rural:

«Gran parte del instrumental de políticas públicas percibe a los jóvenes rurales e indígenas como grupos vulnerables en vez de verlos con sus fortalezas y oportunidades, y como potenciales actores de desarrollo en su propia comunidad o en el país. Verlos como pobres y vulnerables produce daños en su autopercepción, subvaloraciones de riquezas y círculos viciosos. – Cuando hay un entorno favorable y de apoyo, muchos jóvenes encuentran caminos innovadores para crear un futuro para ellos mismos, y contribuir a las comunidades y sociedades dónde viven.» (FAO, Pág 15)

Bibliografía

SEGIB (2017). Iberoamérica Y Los Objetivos De Desarrollo Sostenible. Disponible en: https://www.segib.org/wp-content/uploads/LosODSeIberoam–ricaweb.pdf

FAO (2016). Juventud rural y empleo decente en América Latina. Disponible en: http://www.fao.org/3/a-i5570s.pdf

Imagen: Andrés Felipe Mestizo García, Colombia.

Un tratado para la juventud iberoamericana

El día 23 de enero de 2019, la Asamblea Nacional de la República del Ecuador, aprobó en su pleno 561, la ratificación del Protocolo Adicional a la Convención Iberoamericana de Derechos de los Jóvenes, convirtiéndose así en el primer estado iberoamericano en ratificar este instrumento que se inscribe en el derecho internacional público de los derechos humanos.
El Protocolo contiene 18 artículos que amplían el espectro de derechos reconocidos por la Convención, en materias como perspectiva de género, discapacidad, salud reproductiva, derechos ambientales, nuevas tecnologías, migración y refugio; así como otros derechos vanguardistas de tercera y cuarta generación. 

Este esquema de protección de derechos, que, si bien ya han sido reconocidos a través de otros instrumentos internacionales, son cónsonos con los principios de progresividad e interpretación pro hominebuena fe y no discriminación, pero también actúa en función de un principio rector en derechos humanos, como lo es la Universalidad. Es así como la existencia de un Protocolo Adicional a la CIDJ no significa en ningún caso la expiración o la inaplicabilidad de los derechos contemplados en la Convención, teniendo en cuenta la ampliación – en términos de interpretación y aplicación – de la protección jurídica que brinda en virtud de las necesidades concretas de este sector de la población.

Además de ser los únicos dos instrumentos internacionales que brindan protección jurídica al sector joven de la población, la Convención y el Protocolo Adicional reafirman la importancia del principio de igualdad formal y material de los jóvenes; eliminan progresivamente las barreras para la participación en la vida política, económica y social del país; promueven mecanismos de inserción laboral y reconocen la diversidad de las personas jóvenes.

De acuerdo con su artículo 15.3, el Protocolo Adicional entrará en vigor tan pronto como cinco (5) estados hayan depositado sus respectivos instrumentos de ratificación. Este primer hito protagonizado por el estado ecuatoriano, incide positivamente en la región, y da pie a que desde los organismos iberoamericanos, principalmente desde el OIJ, pero paralelamente el resto de órganos, se brinde una apuesta mucho más pronunciada por los derechos de la juventud.

Precariedad, vivienda y emancipación juvenil

En América Latina y el Caribe, 1 de cada 5 hogares alquila su vivienda, siendo Colombia el país donde más ocurre esto (1 de cada 3) y Nicaragua donde menos (1 de cada 20), según datos del BID. Según esta entidad, la decisión de alquilar una vivienda en vez de comprarla se da en todos los sectores de ingresos, sobre todo entre los sectores de recursos medios; y no solamente depende de factores económicos, sino también de los ciclos de la vida, como lo muestra el que las personas jóvenes prefieran alquilar.

Muchas son las razones que explican esta preferencia juvenil: la expectativa de moverse hacia otros lugares por motivos laborales o educativos; la inseguridad frente a la disponibilidad, en el largo plazo, de recursos suficientes para comprar una vivienda; la posibilidad de compartir vivienda con otros; o la decisión de invertir los recursos disponibles en otras cosas, por ejemplo.

El asunto, es que vivir en una vivienda propia no parece ser un sueño compartido por todas las personas y en todos los países de la región, lo que se explica, según el BID, por las percepciones culturales; los incentivos que generan los gobiernos; las características de propiedad de las tierras en los asentamientos urbanos; y los altos costos de transacción asociados a comprar vivienda (que pueden llegar al 12% del valor del inmueble).

Pero también hay otras causas de esta opción por el alquiler que tienen que ver con la inseguridad laboral, la cual, como vimos en la nota anterior sobre precariedad, afecta de manera especial a las y los jóvenes. De hecho, en estas condiciones, muchas veces ni siquiera existe la posibilidad de decidir entre alquilar o comprar porque, simplemente, no hay forma de independizarse de la casa familiar.

En España, por ejemplo, la Sociedad de Tasación señala que el principal obstáculo para que las y los jóvenes accedan a la vivienda no es el precio, sino la inestabilidad del mercado laboral. Es que en 2017 los ocupados menores de 30 años solo representaban el 14% del total nacional y un 22% había tardado más de 2 años en encontrar empleo; además, 57% tenía un trabajo temporal.

En este escenario, aunque el 60,1% de las y los jóvenes españoles habrían preferido emanciparse antes, la edad de emancipación en España sigue siendo una de las más altas de Europa (29,3 años, mientras que la media europea que es 26). Lo que se explica también porque quienes busquen independizarse deben invertir el 61% de su salario pagando una hipoteca o el 93% respondiendo por un alquiler, si ganan 1500 euros al mes; cuando en Madrid, por poner un caso, que es la comunidad donde los jóvenes reciben los salarios más altos de España, la media no llega a 1000 euros al mes.

Así, las y los jóvenes españoles prefieren comprar que alquilar, aun cuando 2 de cada 3 afrontan la compra sin ayuda familiar. En una encuesta realizada por Fotocasa en 2018, por ejemplo, el 47% de jóvenes pensaba que “un piso es la mejor herencia que se le puede dejar a los hijos” (en 2107 era el 39%); mientras que el 43% opinaba que “vivir de alquiler es tirar el dinero” (en 2017 era el 33%).

En México, para profundizar otro caso iberoamericano, los salarios de los profesionales fluctúan entre 250 y 500 dólares mensuales, mientras que el precio medio de alquiler de una habitación es de 200 dólares y el de un departamento unipersonal, 260 dólares. En este escenario, la emancipación juvenil ocurre, en promedio, a los 28 años. En Brasil las personas jóvenes se independizan a los 25 años; en Colombia y Chile a los 27 años; en Argentina también a los 28 años; y en Perú, como en España, a los 29 años.

Con esto sobre la mesa, queda pendiente una exploración relacionada con otros factores que caracterizan a una región donde el 32,5% de jóvenes viven en situación de pobreza y el 62,6% de quienes están empleados, lo están de manera informal. También revisar los marcos simbólicos y culturales de esta situación; y reinterpretar la autonomía, la emancipación y la independencia económica y familiar, como grandes temas de la experiencia de juventud, en tiempos de precariedad.

Fuentes:

BID:
https://publications.iadb.org/es/publicacion/13858/alquiler-en-numeros-la-tenencia-de-vivienda-en-america-latina-y-el-caribe
https://www.bbc.com/mundo/noticias/2015/03/150313_economia_comprar_alquilar_vivienda_lf

CEPAL:
https://www.cepal.org/es/publicaciones/44395-panorama-social-america-latina-2018

OIT:
https://www.ilo.org/americas/publicaciones/WCMS_654969/lang–es/index.htm

Sobre España:
https://www.lainformacion.com/economia-negocios-y-finanzas/dificultad-jovenes-acceder-vivienda/6435559/
http://www.expansion.com/economia/2018/08/12/5b704b52468aeb775d8b461e.html
https://www.elconfidencial.com/vivienda/2019-01-31/alquiler-precios-ayudas-burbuja-boom_1795170/
https://www.elmundo.es/economia/vivienda/2019/02/01/5c534458fdddff74928b46a7.html
https://www.elmundo.es/economia/macroeconomia/2018/06/04/5b115edd268e3e8f698b4576.html

Otros:
http://aldianews.com/es/articles/culture/que-edad-se-independizan-los-jovenes-en-cada-parte-del-mundo/47167
https://www.elfinanciero.com.mx/empresas/a-que-edad-se-independizan-los-millennials-en-mexico

Foto: Yaimí Ravelo Rojas, Cuba.

Empleos precarios, precariedad laboral y juventudes

Las juventudes no son homogéneas, como tampoco lo son las formas en que se incorporan en el sistema productivo de las sociedades. Tener en cuenta esto es fundamental para intervenir adecuadamente en las dinámicas de trabajo que tanto peso tienen en los proyectos y trayectorias vitales de las y los jóvenes, así como para facilitar su participación en las mismas.

Rosanna Reguillo, de quien hablamos en nuestra anterior nota sobre precariedad, habla de 5 circuitos por los que van transitando las personas jóvenes en sus prácticas de insersión laboral y que trazan una cartografía de las diversidades y desigualdades de los mundos juveniles útil para comprender lo que actualmente sucede en la región iberoamericana:

  1. El circuito de los inviables, por el que transitan jóvenes sin inserción social y opciones de futuro.
  2. El circuito de los asimilados a los “mercados flexibles”, por el que caminan jóvenes que han asumido las condiciones del mercado y sus lógicas…
  3. El circuito que recorren jóvenes que han optado por el narcotráfico, la violencia y crimen organizado como formas de acceso y afirmación social.
  4. El circuito de los incorporados, que recorren jóvenes que aún gozan de garantías sociales y formas de insersión laboral y educativas dignas.
  5. Un circuito en el que se mueven jóvenes en zonas de privilegio, conectados al mundo, con amplio capital cultural y social.

Enfocándonos en el segundo circuito, el de los asimilados a los mercados flexibles, habría que señalar que no es solamente que la relación de las personas jóvenes con el empleo esté marcada por las dificultades de acceso, como lo muestran los casi 10,2 millones de jóvenes entre 15 y 24 años que buscan trabajo sin conseguirlo, en una región en la que el 40% de los desempleados son jóvenes y el desempleo juvenil triplica al de los adultos (OIT, 2019).

Es también que algunas personas jóvenes viven unas condiciones laborales más inseguras que la del resto de la población, dadas al menos 3 situaciones:

  1. La temporalidad en los empleos que consiguen o el que sean empleados a tiempo parcial porque encuentran nada más; algo que sucede de un modo tan reiterativo que oscilan entre “ser trabajadores temporales o desempleados intermitentes”, en palabras de Elsa de Santamaría.
  2. Los bajos salarios o salarios injustos que reducen la base de cotización y, por lo tanto, la prestación posible; y que, a la vez, incrementan el riesgo de pobreza y exclusión social. De hecho, en América Latina el 10% de trabajadores/as jóvenes se encuentran en la pobreza.
  3. Y la informalidad, que en América Latina afecta especialmente a las y los jóvenes, dado que el 62,6% de los y las jóvenes que están empleados, lo están en esta condición, sin Seguridad Social. Es la segunda cifra más alta, después de la de las personas mayores de 64 años (78%) y el total regional es 53,8%.

Estas situaciones van configurando un modelo de empleo juvenil precario que acrecienta la incertidumbre vital de las personas jóvenes y dificulta el ejercicio de derechos. Porque, como señala Elsa Santamaría, “fruto de las continuas experiencias de precariedad muchas personas apelan directamente a la dificultad de reconocerse como ciudadanos y ciudadanas cuando es imposible alcanzar los derechos y garantías sociales que se conseguían anteriormente a través del empleo” (2018; 19).

Se trata de un modelo de precarización que incrementa también las desigualdades de género por normas relacionadas con la organización familiar tradicional; la división sexual del trabajo productivo y de cuidados; la falta de sostén público a la maternidad y a los servicios de infancia; y la ausencia de políticas de conciliación. Así, como lo señala OIT (2019), las mujeres jóvenes tienen aún más riesgo que sus pares masculinos, dado que sus tasas de ocupación son menores, sus tasas de desocupación mayores y la precariedad de los empleos les afecta de manera desproporcionada.

Un modelo de precarización que es compartido en la región, como lo indica el Índice de Mejores trabajo del BID, según el cual todos los países están por debajo del 40,1 (sobre 100) en cuanto a la calidad de los empleos ofrecidos a las y los jóvenes; además de presentar una profunda brecha generacional en este tema.

En este contexto, Jorge Moruno plantea que los cambios vividos actualmente en el mundo del trabajo, en el que se puede producir más riqueza con menos trabajo (humano) directamente empleado, abren el horizonte para pensar en una sociedad más enfocada en el bienestar. Porque para él el debate sobre el futuro del trabajo, impulsado por la revolución digital, no se encuentra en si las máquinas van a ocupar los trabajos que hoy desarrollan humanos o si se van a crear empleos insospechados que permitirán el reciclaje laboral de las personas. Para él, este debate se centra en qué pasa con las generaciones de entre medias que viven en la precariedad.

Por otra parte, de nuevo retomando a Elsa Santamaría, entender la precariedad del empleo es imposible si no vemos su relación con otras precariedades y si no reconocemos que la transformación que está hoy viviendo el mundo laboral está asociada a elevados niveles de precariedad y desigualdad. Por ello, es importante reenfocar las acciones hacia la redistribución, el reconocimiento de todas las personas y la justicia social.

Específicamente para las personas jóvenes, el Panorama Laboral 2018 de OIT muestra que los retos de mediano y largo plazo para la mejora de sus condiciones laborales se mantienen, en una región en la que deudas como la informalidad y la desigualdad, confluyen con nuevos retos como la automatización del empleo y la migración. Una región que tiene como tarea prioritaria generar trabajos de calidad que integren a los cerca de 25 millones de personas que están desempleadas, entre las cuales una gran parte son jóvenes.

Fuentes:

Otras notas OIJ:
https://oij.org/precariedad-y-vidas-juveniles-en-el-mundo-contemporaneo/
https://www.youtube.com/watch?v=iCGTu6bzQPM&index=5&list=PLH3SYcds_0EO2BK7QaGVkSleJV7u1-tiW&t=0s

BID:
https://mejorestrabajos.iadb.org/es

Elsa de Santamaría
https://www.researchgate.net/publication/327402747_Jovenes_crisis_y_precariedad_laboral_una_relacion_demasiado_larga_y_estrecha

Jorge Moruno:
http://www.redrentabasica.org/rb/jorge-moruni-lo-interesante-de-la-renta-basica-es-que-aumenta-la-capacidad-de-decision-y-de-libertad/

OIT:
https://www.ilo.org/americas/publicaciones/WCMS_654969/lang–es/index.htm

Rossana Reguillo:
http://www.debatefeminista.cieg.unam.mx/wp-content/uploads/2016/03/articulos/048_08.pdf

Foto: Boris Alejandro Farías Hunt, Chile.

Precariedad y vidas juveniles en el mundo contemporáneo

Adentrarse en la noción de precariedad como una de las matrices que hoy definen las trayectorias juveniles en nuestra región, implica comprender entrecruces económicos, políticos y socioculturales que dan forma al orden mundial actual y a la distribución desigual del reconocimiento que en él se les otorga a las personas y a la protección de sus vidas.

Con esto en mente, es posible seguir a Judith Butler en la idea de que vivir en un estado (frágil) de precariedad significa, principalmente, que las necesidades -económicas, políticas y sociales- de las cuales depende nuestra subsistencia, no han sido cubiertas. Y que dar cuenta de esto implica, entre otras cosas, entender los marcos de reconocimiento y distribución de la vulnerabilidad que hacen que unas poblaciones estén más expuestas que otras a la violencia, como algunas personas jóvenes.

Una de las expresiones más explícitas de la precariedad experimentada por las y los jóvenes son los procesos violentos en los que están inmersas algunas de sus trayectorias vitales. Así, según la Organización Mundial de la Salud, el homicidio es la principal causa de muerte entre jóvenes en América Latina, representando el 24% de sus muertes. Y esto no va solo, sino de la mano con otro tipo de violencias relacionadas con la exclusión laboral, la exclusión educativa o la exclusión política, por ejemplo.

La gravedad de esta situación llevó a la creación del término “juvenicidio” para nombrar el asesinato sistemático de jóvenes, el cual se describe a continuación:

“El juvenicidio inicia con la precarización de la vida de este sector, la ampliación de su vulnerabilidad económica y social, el aumento de su indefensión ciudadana y la disminución de opciones disponibles para que puedan construir una plataforma reflexiva que acompañe la justa indignación que recorre diversos escenarios latinoamericanos caracterizados por el artero asesinato de personas que poseen identidades desacreditadas que les vuelven vulnerables frente a las fuerzas del Estado y frente a grupos paramilitares o del llamado crimen organizado” (Conacyt, México)

¿Qué ha pasado para que las personas jóvenes hayan terminado insertas en esta “espiral de violencias sin control”?, se pregunta Rosanna Reguillo, refiriéndose tanto a las violencias articuladas estructuralmente con el binomio pobreza y exclusión, como a aquellas que gestadas y gestionadas “desde el desafío a la legalidad y la crisis de legitimidad”.

Entre las causas de esta situación, Reguillo señala la irrupción de múltiples dialectos violentos en la escena social -relacionados con la pérdida del monopolio del uso legítimo de la violencia por parte de los estados nacionales-; y la ausencia de un relato social capaz de restituir la confianza, dar un horizonte de futuro y transformar en inútil el optar por la violencia.

Así mismo, esta investigadora mexicana identifica tres claves de lectura y de intervención de estas violencias que signan las vidas juveniles y que confrontan, dice Reguillo, no una presencia, sino una ausencia -una nada percibida, el vacío de legitimidad-:

La precarización subjetiva, relacionada con la contingencia e incertidumbre que signa las vidas de las y los jóvenes, así como con la consecuente dificultad de afirmarse en un proyecto de vida y confiar en que es posible lograrlo; el desencanto radical, asociado con la certeza de que el mundo es hostil y se tiene que enfrentar en soledad, dada la pérdida total de confianza en las instituciones y en la sociedad por parte de las personas jóvenes; y, finalmente, la desapropiación del yo, que tiene que ver con la autoculpabilización de las y los jóvenes por aquello que perciben como fallas propias y siempre individuales: es la “narrativa precarizada de la propia vida”.

En este escenario, cobra relevancia la pregunta explorada por Judith Butler sobre qué vida política se debe construir para lograr una comunidad global basada en el cuidado y el reconocimiento, dado que, desde su perspectiva, la democracia solo puede existir si cuenta con condiciones materiales que eviten la precariedad y se moviliza cuando las personas, desde su vulnerabilidad, las demandan, las exigen.

Esta comprensión es crucial, desde la mirada de Butler, en un mundo donde la participación, que es la base de la democracia, es puesta en jaque por la privatización de los bienes públicos, la desigualdad económica acelerada y el uso estatal de tácticas autoritarias, en tanto generadores de precariedad. Y requiere, sobre todo, impulsar nuevos marcos de sentido que den cuenta del cambio que esto supone en el espacio de la política. Porque la política tradicional solo es posible cuando la libertad de los seres humanos se encuentra asegurada y sus necesidades básicas satisfechas. Porque la vulnerabilidad potencia en las personas un deseo de manifestarse que puede dar vida a un movimiento de resistencia con potencial revolucionario.

Así, siguiendo a esta pensadora, los movimientos sociales activan derechos que no son reconocidos o que no se pueden dar por sentado, en un escenario en el que el capitalismo distribuye de manera desigual los bienes y servicios y también la vulnerabilidad, haciendo que algunos grupos estén más expuestos al daño. Son estos grupos los que se movilizan, impulsados por la precariedad, estableciendo alianzas corporales y desafiantes; alianzas que les exponen, que les hacen visibles, que les permiten estar allí reclamando una vida vivible y una democracia radical basada en la igualdad.

En un sentido similar, Rosanna Reguillo señala cómo el desencanto de las nuevas generaciones y su sentido de injusticia también se expresa en indignación, de la cual los años 2011 y 2012 fueron gran referencia, dadas las movilizaciones vividas en España, México o Chile. Movilizaciones que demandan nuevas claves de lectura de la política contemporánea, en las que, por ejemplo, se entienda a las emociones como catalizadoras de la protesta; y también de los procesos de construcción de las identidades juveniles que se hacen desde la complejidad, la inestabilidad y el hartazgo.

Porque no se trata solamente de conocer las condiciones y las transformaciones asociadas a estas movilizaciones, sino también a quienes las protagonizan. Y, en este sentido, algunos de los puntos de indagación claves para Reguillo son la proliferación de formas organizativas, que ya no responden necesariamente a un centro; los cambios estructurales en los modos de asumir los liderazgos, más horizontales, quizás; la vinculación con los dominios tecnológicos y sus formas, lenguajes, dinámicas y velocidades; y el funcionamiento de micropolíticas que combinan afectos y razones, o el cuerpo en la calle con el cuerpo en la red.

En suma, entender hoy las subjetividades y territorios juveniles, implica atender y entender un contexto global marcado por la precariedad -económica, política y sociocultural- y los procesos de precarización emanados desde diferentes actores e interacciones; pero también la agencia de las y los jóvenes que se despliega, de formas inimaginables, en estos marcos.

Informe OMS:
https://www.infobae.com/america/america-latina/2019/03/06/de-que-mueren-los-jovenes-en-america-las-tres-principales-causas-son-evitables/

Judith Butler:
https://psicanalisepolitica.files.wordpress.com/2014/10/butler-judith-vida-precaria.pdf

Juvenicidio:
https://centrosconacyt.mx/objeto/juvenicidio/
https://www.academia.edu/27224383/Juvenicidio._Ayotzinapa_y_las_vidas_precarias_en_America_Latina_y_Espa%C3%B1a.pdf

Rosanna Reguillo:
http://www.debatefeminista.cieg.unam.mx/wp-content/uploads/2016/03/articulos/048_08.pdf

Imagen: Enrique Uriel Ordóñez Guadarrama, México.