Aproximadamente 15 millones de personas se identifican como romaníes, rom o gitanos a lo largo del mundo y resguardan siglos de historia. Sin embargo, a pesar de su número, el conocimiento que gran parte de la sociedad tiene sobre ellos está plagada de estereotipos. De hecho, en muchos casos ni siquiera existe algún tipo de conocimiento porque su experiencia colectiva -hecha con persecuciones y también con grandes aportes- no hace parte de lo que se suele mostrar en la esfera pública.

Uno de los episodios más terribles de su historia -que es la historia de la humanidad-, ha sido la “limpieza étnica” de la que fueron víctimas durante el nazismo. Durante el Tercer Reich más de medio millón de romaníes fueron aniquilados en Europa; tan solo en Alemania fueron asesinados las tres cuartas partes de los gitanos que allí vivían. Este capítulo de terror se conoce en la memoria colectiva gitana como Porraimos o Samudaripen y no fue reconocido por el pueblo alemán sino hasta 40 años después de la caída del régimen nazi.

Su lengua materna es el romaní y aunque han recorrido el mundo entero y hoy están presentes en cada rincón del planeta, el 70% vive en Europa central y oriental. Allí, a pesar de que dos de cada tres gitanos realizan algún trabajo remunerado, el 90% de la población vive bajo el umbral de pobreza; además, solo el 15% ha completado la educación secundaria, por lo cual su acceso a trabajos cualificados -y mejor pagos- es limitado.

En Bulgaria, Croacia, República Checa, Grecia, Hungría, Portugal, Rumanía, Eslovaquia y España viven cinco de los seis millones de personas gitanas de la UE, en condiciones que están muy por debajo del bienestar del que gozan sus coterráneos. Por ejemplo: sólo un 32% de los gitanos rumanos tiene acceso en casa a agua debidamente tratada; el 63% de los jóvenes gitanos, entre 15 y 24 años, no trabaja ni estudia; solo el 53% de los niños gitanos están escolarizados antes de la edad obligatoria; el 27% declara que al menos un miembro de su familia ha pasado hambre y el 44% que no dispone de inodoro, ducha o cuarto de baño.

En España viven entre 600.000 y 970.000 gitanos, lo que representa el 2% de la población del país. El 45% reside en Andalucía y, dado que tienen una tasa de natalidad mayor y una esperanza de menor, su población es joven: el 40% es menor de 25 años. La tasa de empleo para el grupo de entre 16 y 65 años es del 63% (una tasa similar al promedio nacional) y la de desempleo es del 14% (cuatro puntos por encima de la población general); y el 14% de los hogares de familias gitanas se encuentran en situación de exclusión severa.

En términos educativos, el 70% de personas gitanas mayores de 16 años no ha completado sus estudios de primaria y, aunque el 95% de los niños romaníes ya están escolarizados, solo un 2% accede a la universidad. Un detalle importante: el 80% de las personas gitanas que logran este acceso a la educación superior, son mujeres.

En Colombia, por citar otro ejemplo iberoamericano, viven 4.858 romaníes, aunque para el Proceso Organizativo del Pueblo Rom (Prorom) la cifra ya superó los ocho mil. Un alto porcentaje de la población rom son mayores de 15 años y, según el censo poblacional de 2005, un 71% de no asisten a ninguna institución educativa. En el país existen 11 kumpañy o territorios del Pueblo Rom, que son grupos familiares a cuya cabeza está el padre. Además de Bogotá, están ubicados en Sahagún, San Pelayo, Sabanalarga, Envigado, Girón, Cúcuta, Tolima y Pasto.

Mediante el decreto 2957, del 6 de agosto de 2010, el Estado colombiano reconoció la identidad del Pueblo ROM, así como su organización social específica y su propia lengua; gracias a ello, por ejemplo, hoy existe la Política Cultural para el pueblo Gitano. Así mismo, gracias al decreto 4634 del 9 de diciembre de 2011, las autoridades colombianas reconocen oficialmente al Pueblo Rrom como víctima del conflicto armado y sujeto de verdad, justicia y reparación.

Hoy, en un contexto en el que se están avivando vientos de ultraderecha, existe el riesgo de que se profundicen, aún más, los prejuicios y los estigmas racistas contra el pueblo gitano y, con ello, la violación de sus derechos. Conocerles, visibilizarles y derrumbar estereotipos que les hagan daño es tarea de todas y una deuda pendiente para reconocernos como parte de una comunidad humana plural.

Fuentes:

https://elordenmundial.com/tras-las-huellas-del-pueblo-gitano/
https://www.amnesty.org.uk/files/roma_in_europe_briefing.pdf
https://www.gitanos.org/la_comunidad_gitana/gitanos_hoy.html.es
https://elpais.com/cultura/2018/10/10/television/1539170508_189986.html
https://www.elmundo.es/elmundo/2010/12/15/espana/1292428233.html
https://unionromani.org/pueblo_ro.htm
https://www.20minutos.es/noticia/3306274/0/ue-presenta-informe-asegura-discriminacion-gitanos-condiciones-subdesarrollo/
https://www.eltiempo.com/cultura/gente/los-gitanos-en-la-tierra-de-melquiades-104948
http://www.mincultura.gov.co/areas/poblaciones/pueblo-rom/Paginas/default.aspx

Imagen: Fundación Secretariado Gitano.