Madrid, 19 de mayo de 2026. El Organismo Internacional de Juventud para Iberoamérica (OIJ) y la Organización Internacional del Trabajo (OIT) sostuvieron un encuentro institucional en Madrid para fortalecer la cooperación en torno a una agenda común de empleo juvenil, trabajo decente, inclusión social y derechos de las personas jóvenes en Iberoamérica.

La reunión, celebrada en la sede del OIJ, contó con la participación del Secretario General del OIJ, Alexandre Pupo, y de Félix Peinado Castillo, Director de la Oficina de la OIT para España. El diálogo permitió avanzar en prioridades compartidas entre ambas organizaciones, especialmente en materia de inserción laboral juvenil, transición de la educación al trabajo, formación de capacidades, protección social y fortalecimiento de las políticas públicas de juventud.

Este encuentro se produce en el marco de la participación de la OIT en la XIII Reunión Ministerial Iberoamericana sobre la Infancia y la Adolescencia y la XX Reunión Ministerial Iberoamericana sobre la Juventud, celebradas en Zamora, España, como parte del proceso preparatorio hacia la XXX Cumbre Iberoamericana de Jefas y Jefes de Estado y de Gobierno.

Durante estos espacios ministeriales, representantes de 22 países abordaron desafíos prioritarios para niñas, niños, adolescentes y jóvenes, incluyendo el acceso al empleo, la educación, la inclusión social, la protección social, los entornos digitales seguros, la participación juvenil y la movilidad educativa en la región.

Empleo juvenil y emancipación: una prioridad para Iberoamérica

Desde el OIJ, la agenda de empleo juvenil en Iberoamérica se vincula directamente con una de las prioridades estratégicas de la gestión del Secretario General Alexandre Pupo: avanzar hacia la emancipación juvenil.

Para el organismo, hablar de empleo juvenil no significa únicamente promover el acceso al mercado laboral. Significa garantizar condiciones reales para que las personas jóvenes puedan construir trayectorias de vida autónomas, protegidas y con derechos.

En este sentido, la cooperación entre el OIJ y la OIT representa una oportunidad estratégica para fortalecer respuestas regionales frente a uno de los principales desafíos de las juventudes iberoamericanas: la inserción laboral en condiciones dignas, formales y sostenibles.

Como ha planteado Alexandre Pupo, la juventud debe entenderse como una etapa de construcción de futuro propio. Por ello, el acceso a educación, salud mental, empleo, vivienda, protección social y participación resulta fundamental para que las personas jóvenes puedan desarrollar sus proyectos de vida con autonomía y dignidad.  

La Declaración de Zamora y los compromisos por el trabajo decente

La Declaración de Zamora, aprobada durante la reunión ministerial sobre juventud, reafirma el compromiso de los Estados iberoamericanos con el empoderamiento de las personas jóvenes mediante el acceso al empleo formal, condiciones de trabajo dignas y oportunidades de educación y formación.

Para el OIJ, estos compromisos son fundamentales para consolidar una agenda regional que ubique el trabajo decente para jóvenes como un eje central de las políticas públicas, especialmente en un contexto marcado por la precariedad laboral, las desigualdades sociales y los desafíos de la transformación digital.

El trabajo digno no solo permite generar ingresos. También es una condición clave para la autonomía, la participación social, la salud mental, el acceso a la vivienda y la construcción de proyectos de vida sostenibles.

Nueva Agenda de Juventudes: una hoja de ruta para políticas públicas con enfoque de derechos

La cooperación entre el OIJ y la OIT se alinea con la Nueva Agenda de Juventudes, impulsada por el OIJ como una hoja de ruta regional para orientar políticas públicas, inversión social y cooperación internacional en materia de juventud.

La Nueva Agenda de Juventudes reconoce la diversidad de las juventudes iberoamericanas y propone acciones prioritarias para reducir brechas sociales, educativas, laborales, digitales, ambientales y de gobernanza. También promueve políticas basadas en evidencia, participación juvenil, enfoque interseccional y garantía de derechos.  

En este marco, el empleo juvenil, la inserción laboral, la autonomía productiva, la formación de capacidades y la inclusión social constituyen dimensiones esenciales para avanzar hacia sociedades más justas, democráticas y sostenibles.

Una agenda interseccional para las juventudes iberoamericanas

El encuentro entre el OIJ y la OIT también permitió destacar la importancia de abordar el empleo juvenil desde una mirada integral e interseccional.

Esto implica reconocer que no todas las personas jóvenes enfrentan las mismas condiciones para acceder a oportunidades de educación, formación y trabajo digno. Las brechas afectan de manera diferenciada a mujeres jóvenes, juventudes rurales, jóvenes migrantes, afrodescendientes, indígenas, jóvenes con discapacidad y otros grupos históricamente excluidos.

Por ello, el OIJ reafirma la necesidad de promover políticas públicas de juventud que integren igualdad de género, justicia social, diversidad territorial, inclusión digital y protección de derechos.

OIJ y OIT: cooperación para ampliar oportunidades para las juventudes

Como único organismo internacional dedicado específicamente a las juventudes en Iberoamérica, el OIJ reafirma su compromiso de articular esfuerzos con gobiernos, organismos multilaterales, sociedad civil, sector privado y cooperación internacional para impulsar una agenda regional de derechos, inclusión y oportunidades.

La cooperación entre el OIJ y la OIT abre una nueva oportunidad para fortalecer acciones conjuntas en favor de las juventudes iberoamericanas, especialmente en áreas como:

  • empleo juvenil y trabajo decente;
  • transición de la educación al trabajo;
  • formación técnica y desarrollo de capacidades;
  • protección social;
  • inclusión laboral de juventudes en situación de vulnerabilidad;
  • generación de evidencia para políticas públicas de juventud;
  • promoción de derechos laborales de las personas jóvenes.

Garantizar oportunidades reales para las juventudes no es solo una respuesta a los desafíos del presente. Es una inversión estratégica en el futuro democrático, sostenible y justo de Iberoamérica.