El informe de la Organización Panamericana de la Salud “La Salud de los Adolescentes y los Jóvenes”, publicado el pasado marzo, señala que en las Américas mueren anualmente más de 80.000 adolescentes entre 10 y 19 años y 150.000 jóvenes entre 15 y 24 años. La mayoría hombres (el 80%) y por causas externas y evitables.

Las tres principales causas de muerte son:

  • Homicidios: más de 45.000 jóvenes de 15 a 24 años mueren por homicidio anualmente, lo que significa el 24% del total de muertes. 9 de cada 10 hombres jóvenes que muere, fue víctima de homicidio. Y el 60-70% de estas muertes involucran armas de fuego.
  • Accidentes viales: representan el 20% de las muertes de jóvenes. 4 de cada 5 hombres jóvenes muere por esta causa.
  • Los suicidios: el 7% de jóvenes muere por esta causa, siendo 3 de cada 4 los hombres jóvenes que se suicidan.

Además de lo anterior, la OPS señala que muchas personas jóvenes ven afectada su salud por problemas de salud mental y lesiones no mortales. Así mismo, los embarazos en adolescentes, los abortos no seguros, las infecciones por VIH y otras infecciones de transmisión sexual (ITS) zona asuntos que afectan negativamente su bienestar.

Por ello, enfatizan la necesidad de adaptar las respuestas regionales y nacionales a estas temáticas, en consonancia con los ODS y a través de acciones que se basen en la evidencia; den prioridad a quienes viven en situación de vulnerabilidad; sean intersectoriales; tengan un claro enfoque de juventud; e integren a las personas jóvenes en su diseño, aplicación y seguimiento.

Habría que recordar, además, que el Tratado Internacional de los Derechos de la Juventud llama a los Estados Parte a garantizar el derecho a la vida, adoptando medidas que aseguren su desarrollo físico, moral e intelectual; garantizar el derecho a la integridad personal, tanto física como mental; y garantizar el derecho a una salud de calidad e integral.

Foto de: Clarissa Flores Donaire, Honduras.