En próximos días presentaremos los resultados del estudio sobre emprendimiento juvenil en Iberoamérica, elaborado por OIJ, la Deusto Business School y el Global Entrepreneurship Monitor (GEM), con el apoyo de Microsoft, la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo, la Fundación Santillana y la Organización Iberoamericana de Seguridad Social.  

Se trata del primer estudio sobre el tema y su objetivo es ofrecer un análisis comparable de la situación del emprendimiento juvenil en los países iberoamericanos. Una de las líneas de resultados más importante tiene que ver con los avances y desafíos de la región en igualdad de género. Por ello, presentamos algunos de los hallazgos obtenidos en este sentido.  

EL PERFIL DE QUIENES EMPRENDEN  

Siguiendo a la OCDE, el estudio señala que las mujeres tienden a tener menores tasas de participación en el emprendimiento, dados los obstáculos sociales y culturales que enfrentan, entre ellos:  niveles más altos de responsabilidad doméstica; niveles más bajos de educación; ausencia de modelos femeninos empresariales; menor número de redes de negocios en sus comunidades; falta de capital y activos; falta de confianza en su capacidad para tener éxito en los negocios (inducida culturalmente).  

En lo que aquí nos ocupa, las mujeres jóvenes pueden estar doblemente en desventaja en sus intentos por integrarse en la población activa a través del emprendimiento, debido a su edad y su género (discriminación múltiple). En Iberoamérica, como en otras regiones, la Tasa de Actividad Emprendedora (TEA) masculina es superior a la femenina: son 7 las mujeres jóvenes que emprenden por cada 10 hombres.  

Cuando se trata de un emprendimiento en su fase inicial, para 2015 se encontraban 8 mujeres jóvenes por cada 10 hombres; por otro lado, 6/7 mujeres por cada 10 hombres participaban en la actividad empresarial consolidada. En relación con los países:  

  • En Argentina, Brasil y Panamá, las jóvenes de 18 a 24 años muestran índicesTEA más altos que sus pares hombres.  Perú es el único país donde sucede lo mismo con las jóvenes de 25 a 34 años.   
  • Portugal tiene la brecha de género más amplia: solamente 2 mujeres jóvenes participan en actividades emprendedoras por cada 10 hombres. Por su parte, Brasil presenta la paridad de género más alta en actividad empresarial consolidada, gracias a que las jóvenes superan a sus pares masculinos.  

MOTIVACIÓN PARA INICIAR UNA EMPRESA  

En cuanto a la motivación del emprendimiento, las mujeres jóvenes se ven con mayor frecuencia empujadas a emprender por necesidad y el porcentaje quienes se auto emplean como única salida laboral se duplica en relación con los hombres.   

Entre las personas jóvenes de 18 a 24 años, los hombres son 3.9 veces más propensos a estar motivados por la oportunidad que por la necesidad, mientras que las mujeres son 2.6 veces más propensas ellos. Entre las personas jóvenes de 25 a 34 años, los hombres son 3,3 veces más propensos a estar motivados por la oportunidad que por la necesidad, mientras que las mujeres jóvenes tienen el doble de probabilidades.  

Por países: 

  • Brasil y Guatemala tienen las tasas más altas de emprendimiento femenino por necesidad, ya que más de la mitad de las jóvenes emprendedoras lo hacen con esta motivación.  
  • En Portugal, España y Panamá, las jóvenes de 18 a 24 años son más propensas que sus pares masculinos a estar movidas por la oportunidad únicamente.  
  • Portugal es el único país donde las jóvenes de 25 a 34 años son más propensas que los hombres a estar motivadas por la oportunidad.      
  • En Costa Rica y Bolivia más del 80% de las jóvenes emprendedoras de 24 a 35 años se ven impulsadas por necesidad. En Costa Rica y Venezuela sucede lo mismo con el 90% de las jóvenes de 18 a 24 años.  

PUNTOS PARA TENER EN CUENTA EN UNA PRÓXIMA INVESTIGACIÓN  

El Informe Iberoamericano de Emprendimiento Juvenil abre la puerta a futuras indagaciones que permitan detallar más el lugar de las mujeres jóvenes en los ecosistemas de emprendimiento de los países, así como los estereotipos y normas de género que inciden tanto en las condiciones del entorno como en las políticas y acciones emprendidas por los diferentes actores. Algunos puntos relevantes son:   

  • Los bancos son una fuente importante de financiación para la actividad emprendedora, pero poco menos del 30% de las personas jóvenes que emprenden obtienen fondos de estas instituciones. ¿Existe brecha de género? ¿tienen más facilidades los jóvenes de recibir un crédito que las jóvenes? 
  • La gran mayoría de los jóvenes emprendedores (más del 90%) utilizan sus propios ahorros para financiar sus empresas, mientras que un tercio depende de la familia para su financiación. ¿Influyen las relaciones de género en este apoyo familiar o en la capacidad de ahorro de las personas jóvenes?   
  • Una de las conclusiones de la Encuesta Nacional de Expertos (NES) es que las normas sociales y culturales no presentan un problema en la mayoría de los países iberoamericanos para el emprendimiento. ¿Y si se integra la perspectiva de género, cambiaría esta percepción?  
  • En cuanto al espíritu emprendedor de las personas jóvenes, ¿la autopercepción que tienen los individuos sobre sus capacidades, su habilidad para reconocer oportunidades de negocio y su actitud hacia la asunción de riesgos tiene alguna marca de género?  

En general, el estudio recomienda maximizar el potencial emprendedor de las mujeres jóvenes mediante la introducción de fondos especiales, incubadoras y estructuras de apoyo empresarial.

Imagen de: máspormás.