Max Trejo

Secretario General del Organismo Internacional de Juventud para Iberoamérica (OIJ)

Discurso pronunciado en el Ecosoc Youth Forum 2019

Sesión plenaria

New York, 8 de abril de 2019

Muchas gracias Jayathma, gracias por luchar para que los jóvenes sean los verdaderos protagonistas del desarrollo sostenible. Algo que solo lograremos si protegemos sus derechos:

Porque los derechos nos permiten participar plenamente en la comunidad humana;

Porque los derechos nos permiten decidir sobre nuestras vidas;

Porque los derechos nos permiten incidir efectivamente en nuestras sociedades.

El problema es que estos derechos, todas estas posibilidades, están en permanente riesgo para nuestros jóvenes. Para no ir más lejos, en nuestra región los datos suenan como tambores de guerra cuando señalan constantemente:

Que el homicidio es la principal causa de muerte de los jóvenes;

Que el desempleo juvenil triplica al adulto;

Que la mitad de los jóvenes viven por debajo del umbral de pobreza;

Que cuando los jóvenes alzan la voz suelen ser reprimidos.

Y podría seguir enumerando situaciones críticas que viven nuestros jóvenes en la región, lo cual nos llama a afrontar una lucha por la igualdad social.

Una lucha que no podemos atender solamente con protestas;

Una lucha que debemos resolver con propuestas;

Una lucha que ganaremos si asumimos los derechos de las personas jóvenes como una prioridad y nos comprometemos con su protección desde la acción.

En el Organismo Internacional de Juventud estamos comprometidos con esa protección y renovamos votos impulsando el Tratado Internacional de Derechos de la Juventud.

Sí, este Tratado Internacional que toma como base la Convención Iberoamericana de Derechos de los Jóvenes y la amplía con un Protocolo Adicional.

Sí, este Tratado Internacional que reconoce derechos de tercera y cuarta generación vinculados con temas tan importantes como el cambio climático y la democratización de las tecnologías digitales; y, sobre todo, que reconoce de forma explícita a jóvenes migrantes, refugiados y con discapacidad en sus artículos.

Sí, este Tratado Internacional de los Derechos de la Juventud que es una realidad gracias a Ecuador y a los procesos iniciados por México, por República Dominicana, por Honduras, por Costa Rica, por Bolivia, por España y por Portugal (a donde llevaremos este Tratado Internacional en el marco de la Conferencia Mundial que realizaremos este año).

Todos estos países harán posible que nuestra Iberoamérica este en la vanguardia de la protección de los derechos de las personas jóvenes y de su empoderamiento.

Hace tres años nos comprometimos a construir un pacto social por las personas jóvenes, que fue el Pacto Juventud 2030; gracias a él, logramos vincular las propuestas de los jóvenes con los presidentes y este año llegaremos a 500 mil beneficiarios.

Hoy asumimos nuevamente un compromiso aquí en Naciones Unidas: impulsar el Tratado Internacional de Derechos de las Juventudes, luchando no solo por su ratificación sino también por su implementación.

Por ello, convocamos a todos los talentos que están reunidos aquí en Naciones Unidas para enfrentar esta lucha por la igualdad social con urgencia y de forma colaborativa.

Porque proteger los derechos de las personas jóvenes no es una opción, es una necesidad.

Porque solo protegiendo los derechos de las personas jóvenes lograremos alcanzar un desarrollo sostenible con dignidad y justicia social.

Porque luchar por los derechos de las personas jóvenes es empoderarles.

¡Luchemos por ello!

Muchas gracias.