Desde el Organismo Internacional de Juventud para Iberoamérica (OIJ), asistimos con preocupación a los hechos que están aconteciendo en la frontera sur de Estados Unidos, donde el endurecimiento de las políticas migratorias por parte de la actual administración norteamericana está provocando la separación forzosa de miles de familias. Madres y padres están siendo detenidas/os y deportadas/os, dejando a niñas, niños y jóvenes al otro lado de la frontera, en una clara vulneración de los Derechos Humanos.

En este sentido, apelamos al derecho que tienen niñas, niños y jóvenes contemplados en el espíritu de los Tratados Internacionales de protección de los Derechos Humanos, entre ellos nuestra Convención Iberoamericana de los Derechos de los Jóvenes y su Protocolo Adicional que en su articulado reconoce el goce y disfrute de los derechos humanos y el ejercicio de derechos civiles, políticos, económicos, sociales y culturales; así como también, el reconocimiento de medidas específicas de protección ante el arresto, la detención y el destierro arbitrario, además de la aplicación de medidas que impidan la tortura, los tratos crueles, inhumanos y degradantes.

Por esta razón, el OIJ exhorta a poner fin a esta práctica apelando a la búsqueda de soluciones que garanticen, de manera inmediata, la adecuada protección de los derechos de niñas, niños, jóvenes y sus familias afectadas.