Una pandemia silenciosa que exige acción
“Todos reconocemos que vivimos una pandemia silenciosa de salud mental entre las juventudes”. Con estas palabras, Alexandre Pupo, Secretario General del OIJ, trazó una de las prioridades centrales de su gestión durante su discurso de toma de posesión en mayo de 2025. Lejos de ser una exageración retórica, la salud mental juvenil se ha convertido en una urgencia de política pública en Iberoamérica.
A pesar de los avances en la inclusión de la salud mental en algunos marcos normativos, los jóvenes iberoamericanos enfrentan múltiples barreras para acceder a apoyo emocional y psicológico. Esta brecha se ve agravada por estigmas sociales, falta de servicios especializados y condiciones de vida precarias que incrementan la ansiedad, el estrés y la depresión.
El dato detrás de la urgencia
Según un estudio de la Organización Panamericana de la Salud (OPS, 2023), uno de cada cinco jóvenes en América Latina presenta síntomas compatibles con trastornos de ansiedad o depresión, pero menos del 25% recibe atención profesional. La Encuesta Mundial de Salud Escolar (OMS, 2022) indica que el suicidio es una de las principales causas de muerte entre jóvenes de 15 a 29 años en la región.
Como afirma el Tópico 14 de la Nueva Agenda de Juventudes (NAJ): la salud mental y emocional debe ser reconocida como un derecho, no un privilegio.
Lecciones desde la región: buenas prácticas que inspiran
Durante su discurso, Alexandre Pupo reconoció las políticas pioneras de Uruguay y Chile. En Uruguay, se implementaron modelos comunitarios de atención psicológica en entornos escolares y barrios vulnerables. En Chile, el Plan Nacional de Salud Mental incluye estrategias para prevenir el suicidio juvenil y campañas de desestigmatización como “Salud mental es salud”.
El OIJ promueve la sistematización y difusión de estas buenas prácticas para que puedan ser adaptadas en otros países de la región.
Juventud digital: entre la hiperconexión y el aislamiento
Otro punto clave fue el rol del entorno digital. Aunque la tecnología puede conectar, también ha intensificado el ciberacoso, la sobreexposición y la fatiga digital.
El informe del BID (2024) revela que el 61% de los jóvenes afirma haber sentido ansiedad por el uso excesivo de redes sociales. Por tanto, las políticas de salud mental deben incorporar un enfoque digital crítico, con educación emocional y prevención en entornos online.
Visibilizar para actuar
Visibilizar la salud mental juvenil es una responsabilidad política. Significa validar el malestar, ofrecer recursos y convertir el dolor individual en acción colectiva. Por eso, el OIJ la incorpora como prioridad, articulando con gobiernos, universidades, movimientos juveniles y organismos multilaterales.
Desde el OIJ reafirmamos que cuidar la salud mental de las juventudes es cuidar el futuro de Iberoamérica.
📚 Referencias
- Organización Panamericana de la Salud. (2023). Informe regional sobre salud mental en las Américas. https://www.paho.org
- Organización Mundial de la Salud. (2022). Global School-based Student Health Survey. https://www.who.int
- Banco Interamericano de Desarrollo. (2024). Juventudes y Bienestar Digital. https://www.iadb.org
- Pupo, A. (2025). Discurso de toma de posesión como Secretario General del OIJ. Organismo Internacional de Juventud para Iberoamérica. https://www.youtube.com/watch?v=geGMjMv3E-M
- OIJ. (2024). Nueva Agenda de Juventudes. https://oij.org/nueva-agenda-de-juventudes/


