Ya se ha publicado el informe de Amnistía Internacional (AI) sobre el estado de los Derechos Humanos en el mundo. Fruto de un esfuerzo constante dedicado año tras año al análisis del estado de los DDHH en cada país. Hoy, contamos con una visión amplia de las problemáticas y éxitos que este tema ha mostrado durante el año 2017. La visión incluye análisis globales, regionales, y nacionales de un total de 159 países de todos los rincones del mundo. 

Algo que recoge claramente el informe, es la preocupación por el aumento de la política de demonización y sus consecuencias. El documento plantea un análisis que va desde la situación en Myanmar, hasta las políticas restrictivas de los Estados Unidos. De esta manera, en él queda claro que la situación parece haberse agravado en los últimos años. Siendo 2018 el año del 70 aniversario de la Declaración Universal de DDHH, la preocupación por los mismos está en alza. Por ello, AI declara que los DDHH nunca están garantizados del todo. Cualquier experiencia de avance puede degenerar rápidamente. Aquellos países referencia pueden fácilmente convertirse en lugares de retroceso.

Amnistía Internacional y América Latina

En Latinoamérica el desafío es claro. La discriminación y la desigualdad marcan la agenda de prioridades, pero no son los únicos. También, llama la atención el problema del respeto de los derechos básicos a las personas frente a la violencia. Se trata de un problema de larga data en los países latinoamericanos. En este sentido, según Amnistía Internacional, la clave está en garantizar derechos como la igualdad, la libertad de expresión, y una vida digna. Temas que no han encontrado una respuesta satisfactoria, dejando a los los ciudadanos sufrir las consecuencias de ello. 

Se trata de una situación que afecta a casi toda la región, pero que se ensaña particularmente con quienes defienden los DDHH y la denuncia de su estado en cada país. Pero también del tema de la censura por parte de algunos gobiernos. Otro tanto puede decirse de las advertencias sobre el respeto a los derechos de minorías y pueblos indígenas, que se ven mermados en un entorno de discriminación, persecución y abuso.

Pero así como hay aspectos negativos que pueden generar alarma, existe una cara positiva en algunos países. Esto evidencia la capacidad de la ciudadanía para resistir los retrocesos. La organización y la protesta como herramientas de demanda activa, resultan imprescindibles para AI en los esfuerzos para generar cualquier avance futuro.

Finalmente, el llamado que hace Amnistía Internacional es al rescate de la noción de igualdad, exigiendo un mayor compromiso por parte de los países con mayor riqueza. En el informe, también se hace alusión a los derechos económicos, sociales y culturales, ampliando el rango de temas Desde AI se propone una visión crítica ante la política de demonización del otro, y un compromiso con el rechazo de las noticias falsas. 

Puedes descargar el informe anual completo aquí.


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